Qué es el afro trap, el género que Bizarrap usó para homenajear a Messi

Bizarrap y MHD se juntaron para homenajear a Messi con un afro trap

Por lo general, se suele describir como trap a una serie de géneros urbanos que son distintos entre sí. Por eso, los artistas y quienes trabajan junto a ellos suelen preferir el término “movimiento urbano” para no dejar a ninguno afuera. Sin embargo, incluso dentro del propio trap hay distintas ramas y la última Session de Bizarrap dedicada a Lionel Messi puso el foco en una de ellas: el afro trap. 

En las últimas horas, la BZRP MUSIC SESSIONS VOL. 44 junto al artista francés MHD, causó furor por su homenaje a Lionel Messi. Incluso el propio futbolista subió un video a redes donde se puede ver a sus tres hijos bailando la canción

En general, se describió a la canción como un trap pero en realidad se trata de un afro trap. En Francia es uno de los géneros urbanos más populares y MHD es su principal exponente. Desde el 2015 que lanza temas bajo el nombre afro trap y este año sacó al mercado la Parte 11, a la cual nombró King Kong

Características del afro trap

Al afro trap se lo considera un subgénero del trap. Por lo general, se mezclan los ritmos que vienen de América con géneros provenientes de África y además se agregan otras expresiones artísticas de ese continente. 

El fútbol es un tema muy presente en el afro trap. En la Session de Bizarrap con MHD no solo está la alusión directa a Lionel Messi y el PSG sino que también hay referencias a Roger Milla, el delantero camerunés, y a Nicolás Pepé, goleador del Arsenal de Inglaterra. 

Esto también se puede observar en España, donde el grupo AfroJuice 195 le dedicó una canción a Karim Benzema, jugador del Real Madrid

Más allá del deporte, en el afro trap también se busca mostrar historias de vida de superación y mostrar “la calle” desde una mirada positiva. 

MHD, el exponente más importante del afro trap 

Fue el propio artista MHD, cuyo verdadero nombre es Mohamed Sylla, quien se apropió del término afro trap y lo hizo crecer. Nacido en Francia en 1994, su padre es de Guinea y su madre de Senegal. 

Su carrera artística comenzó en 2015 y ya en ese momento comenzó a describir su creaciones como afro trap. Desde entonces, su éxito se incrementó aunque sufrió un golpe cuando en 2019 fue detenido por la muerte de un joven de 23 años en una pelea. 

Desde un primer momento, MHD se declaró inocente y si bien tuvo que pasar un tiempo en una prisión finalmente salió en libertad en julio de 2020. Por ese motivo, tuvo que dejar de lanzar canciones pero actualmente regresó a la música y la Session con Bizarrap lo puso, una vez más, en el foco internacional.

Fuente: perfil.com

Fatoumata Diawara, fulgor africano en el Grec

La artista maliense se lució como cantante, guitarrista y figura escénica defendiendo los valores positivos de la africanidad y reivindicando a Fela Kuti y Nina Simone

La pulsión africana del Grec 2021 nos deparó el concierto de una artista, Fatoumata Diawara, en la que se condensan vistosas aptitudes: cantante de voz esbelta, guitarrista eléctrica presta al solo vibrante (territorio tradicionalmente masculino), actriz con dotes escénicos, portavoz de una África que quiere sacarse el polvo de encima y lucir moderna y resuelta. Esta maliense de 39 años representa una perspectiva cosmopolita, como refleja su currículo de colaboraciones, las más recientes con Gorillaz y Disclosure.

Lo suyo no es, en realidad, innovador, pero desprende personalidad en el modo de desarrollar los ritmos mandinga y afrobeat con su guitarra atrayendo los focos y abriéndose al funk, el pop o los vestigios del góspel. Un punteo crudo con la Gibson SG, trenzado con su canto reflexivo, abrió el concierto con vistas a ‘Don do’, de su último disco, ‘Fenfo’ (2018), cuyo título significa “algo que decir”. Diawara tiene, en efecto, un discurso que compartir, textos en bambara que hablan de las penalidades de la mujer africana, las guerras y las tradiciones obsoletas. Material peliagudo, que envolvió con unos parlamentos vivaces, aunque un tanto lineales, sobre “presentar África al mundo en un sentido positivo” y el poder de la música como “lo opuesto a la guerra”.

Las canciones se desplegaron en bucles rítmicos largos, porque se trataba de bañarnos en esa noción de la música absorbente con cadencia de lluvia fina. Arquitectura tersa, con un cuarteto que incluyó a dos músicos alistados en Barcelona, el bajista Tito Bonacera (Jaleo Real, Nathy Peluso) y el teclista Arecio Smith (Astrio). Un grupo dispuesto al trance lisérgico con musculatura rock en piezas como ‘Kanou’, con solo de sintetizador.

En el centro, ella, su guitarra y sus movimientos de danza, falda roja al viento, con su carisma natural, su canto de amplio espectro, con graves airados y punzantes agudos, y su entusiasmo al hablar de los pioneros y de los líderes: de Fela Kuti, Miriam Makeba y Angelique Kidjo a una Nina Simone que evocó con un ‘Sinnerman’ con alta tensión rítmica. De ahí a favoritos propios como ‘Sowa’, ya con el Grec en pie de baile, aunque sin apartarnos ni un pelo de nuestras sillas.

Fuente: https://www.elperiodico.com/

Juan, el hijo de Zacarías

Fue un verdadero precursor, y hoy es patrono de muchos sitios, provincias, municipios y pueblos, de numerosas ciudades y países.

En diversas confesiones religiosas es venerado. Todos los cristianos le tienen fervor, y en el Islam es considerado uno de los grandes profetas. La iglesia católica, la Ortodoxa, la Anglicana, la Luterana y muchas más lo hacen suyo.

Fue hijo de Zacarías, un sacerdote, y de Isabel, prima de María la Virgen según uno de los evangelistas.

Sus padres estaban ancianos y su nacimiento le fue anunciado a Zacarías por Gabriel, el Arcángel. Como el viejo sacerdote Zacarías dudó de tal anuncio, Gabriel lo dejó mudo hasta que naciera la criatura. Y dice el evangelista que cuando María visitó a su prima Isabel, el niño de la anciana daba saltos en el vientre materno.

¿Coincidencias?

Ambos nacimientos fueron anunciados por el Arcángel Gabriel.

Juan, hijo de Zacarías e Isabel, tiene como fecha de nacimiento el 24 de junio del año I a. c. Jesús, el de Nazareth, hijo de María y José tiene como fecha de nacimiento otro 24, el de diciembre, exactamente seis meses después.

Y como para que no queden dudas, son ellos los únicos a los que la Iglesia Católica celebra el natalicio. El 24 de junio nace Juan, El Bautista, y el 24 de diciembre nace Jesús, el de Nazareth. Ambos en solsticio. Ambos murieron martirizados.

Juan y Jesús

El hijo de Zacarías nunca se consideró a sí mismo profeta, pero los estudiosos dicen que cumplió las profecías de Elías y que además predijo.

Siempre se refirió a sí mismo como alguien que clamaba en el desierto. No se refería al desierto geográfico. Se refería a la sequedad de almas y de fe en esos momentos en los que comenzó a predicar. Es considerado el último profeta del llamado Antiguo Testamento.

Como quiera que se le ubique, Juan, el hijo de Zacarías e Isabel, fue un precursor. Fue su tarea cuando se le ve desde la lectura cristiana, desde la religión. Un verdadero precursor, y más allá fue un ser humano con tal grado de convicción en relación con su tarea que desafió a todo el que se le puso por delante, en contra de su prédica.

No se pone de acuerdo la Iglesia con la historia ni con las evidencias, pero Juan el Bautista muere decapitado por causa de su fe y de su irreverencia para decir verdades. Su muerte fue, según el Vaticano, el 29 de agosto, entre el 31 y el 36 de la era cristiana. Sus restos reposan, según conclusiones de expertos, en Palestina. Otros afirman que están en Siria y otros que están en otras partes, como están igualmente sus reliquias.

Es patrono de muchos sitios, provincias, municipios y pueblos, de muchas ciudades y hasta de países como Jordania y Puerto Rico. En el escudo de Puerto Rico se lee: “Joannes Est Nomen Eius” (Juan es su nombre).

¿Y cómo se instaló en Venezuela?

A partir de ser España uno de los países donde más se venera a San Juan el Bautista, bien pudo llegar de la mano de los religiosos o con los mismos bárbaros conquistadores, dados a las fiestas patronales, abundantes cuando se trata de Juan en el país hispánico.

En Venezuela San Juan Bautista está vinculado a la afrovenezolanidad, al complejo mundo de quienes fueron arrancados a la fuerza de sus tierras natales y sometidos a toda suerte de humillaciones y atropellos en sus traslados y asentamientos en América. No solo es venerado por los afrovenezolanos y en la costa. Existen fiestas en su honor en algunos pueblos no costeros, como Altagracia de Orituco o San Juan de los Morros, donde además existe el inmenso monumento (20 metros de altura) a San Juan Bautista conocido como el “Sanjuanote”, creación del escultor Alejandro Colina.

En el estado Lara también se le celebra en Duaca, al igual que en poblados del estado Sucre interiorano como Yaguaraparo, y de costa como San Juan de las Galdonas. En Nueva Esparta, estado insular, existe un hermoso valle y pueblo con su nombre: San Juan Bautista. Es de hacer notar que en algunos lugares del país no se guarda la línea rítmica que caracteriza a los festejos costeros, sino que los pueblos lo cantan y bailan a sus maneras, con los instrumentos usuales. En las poblaciones costeras solo los tambores y en algunas zonas las maracas marcan la alegría y el compromiso de los devotos.

San Juan y la gente

San Juan Bautista, como todos los santos de la Iglesia católica, fue “impuesto a los esclavizados” y también a los originarios del continente.

En diversos asentamientos, haciendas, plantaciones cada conglomerado humano esclavizado se las ingenió para preservar sus sistemas de creencias, sus oraciones, sus usos y costumbres, y su música. En esa complejidad de conocimientos y prácticas, Juan el Bautista fue asimilado y sus nuevos devotos proyectaron sobre él elementos de resistencia y de alegría, cada comunidad a su manera pero con algunos elementos comunes, siendo el tambor el más notorio y visible.

El santo de los católicos se transformó en la excusa perfecta para en su nombre dejar salir tanta represión emocional, tanta nostalgia por el lar nativo, tanta impotencia frente al amo explotador. San Juan dejó de ser el de los altares españoles para convertirse en el amigo de las casas y de las parrandas, en el argumento festivo de un pueblo que, como bien escribió el maestro músico Eduardo Serrano, canta cuando va a llorar.

Tanto en los toques y cantos a Juan el Bautista como en su ritual y albergue o residencia se tienen diversos matices.

Hay poblaciones donde San Juan es guardado en la Iglesia del pueblo, y hay poblaciones donde San Juan es custodiado y cuidado por una familia. Ambas formas conllevan ceremonias diferentes.

San Juan sale de templo

En los pueblos con costa San Juan es llevado al mar. En los poblados donde hay ríos San Juan es llevado allí. Se trata de rememorar y cumplir de alguna manera el pasaje bíblico del bautizo de Jesús en el río Jordán por parte de Juan. En la festividad venezolana San Juan es llevado al agua para ser bautizado por el pueblo. Se dice que en ese momento el agua del río es bendecida. Los devotos guardan de esa agua ya bendita para tenerla en sus hogares. También es ese momento tan especial y mágico se hacen diversas peticiones al santo, quien, según dicen los devotos, es muy milagroso.

Otro detalle del agua y San Juan es la lluvia, el agua que cae del cielo en su día, y después cinco días más tarde, en la celebración de San Pedro. Siempre llueve porque precisamente comienza la temporada lluviosa (por lo menos en Venezuela). Si no llueve hay preocupación.

Hay vinculación con la fiesta de San Juan y la productividad, sea producción, siembra y cosecha en la tierra, o buena pesca en el mar.

Se le pide, y se le agradece. Es así desde hace más de 400 años cuando junto con el dolor y la resistencia se sembraron en nuestras tierras esas raíces que tanto tienen que decir y producir todavía por la infinita riqueza cultural de África y de los afrodescendientes.

Cierto es que lo propio del catolicismo también quedó posicionado, pero a la vista está que el sincretismo fue el proceso, rico y complejo, que le permitió a África reconocerse en América, usando el ingenio para desechar sin levantar sospechas. Es una maravilla generada por la necesidad cultural y ancestral de permanecer.

Repiques y magia

Todos los tambores resuenan en San Juan, como en ninguna otra celebración ni antes ni después del 24 de junio.

Tambores San Juan

El Tambor Mina, considerado tambor macho, retumba junto a su hembra, la Curbata. Es una pareja de tambores que tienen un solo parche.

El Mina es un tambor de llamado, un tambor colectivo, un tambor para muchos. La Curbata es un tambor de pata. Está también el Culo e puya por su forma cónica, como de reloj de arena. Son tres y tienen dos parches. Con ellos se rinde homenaje al Bautista y también con el tambor Cumaco. Maracas y Laures (palitos) complementan el cuadro sonoro.

Tambores San Juan

Muchos nombres están asociados al ritmo y al canto: Sirena, Sangueo, Malembe, Banderas, Pañuelos, Capitana, Padrinos, Madrinas, Cofradías, Sombrero… Todo responde a una memoria, a la transmisión de los valores y códigos de aquella religiosidad del ancestro, de aquella resistencia.

A celebrar

El rojo y el blanco predominan en la celebración. Es así en numerosos pueblos y colectivos. Colores de Batalla, y de Alegría.

Todo comienza en todas las zonas de celebración la noche del 23, que es cuando se adornan los altares y se prepara la fiesta, que comenzará en la mañana del 24 de junio cuando San Juan será sacado de las casas (en los lugares donde eso sea así) para ser llevado a la iglesia. Y cuando la misa culmina comienza la fiesta, con distintos ribetes según sea la zona. San Juan recorrerá cada pueblo para detenerse en cada casa de devoción a recibir tributos y a dispensar Bendiciones. “Alelelé alelelá/ San Juan no duerme temprano/ San Juan sale a parrandear”… “Si San Juan lo tiene/ San Juan se lo da”.

Tambores San Juan

La fiesta se multiplicará, así como el baile, la camaradería y la gastronomía. Los pueblos desplegarán todo el sistema adivinatorio que asocian a San Juan Bautista: desparramar un huevo dentro de un vaso con agua para, según la forma que tome, conocer el futuro inmediato, colocar agujas en un plato con agua y observar si se acercan o no para interpretar asuntos amorosos, cortarse el cabello para generar abundancia y belleza a la cabellera… En fin, que el Bautista da para eso y para más, y cuando su fiesta culmine se quitará el sombrero que tanto lo identifica con su pueblo y la aureola lo volverá a ratificar como santo en la iglesia.

Sea en los poblados del interior del país o en la propia capital venezolana, donde en varias parroquias también se le venera y se cumple su fiesta, se guardarán las banderas y desde ya se añorará el próximo sonido de los tambores, los tambores de San Juan.

Fuente: Telesur

El papel de la “africanidad” en la consolidación de la identidad cultural de Cabo Verde

Todas las culturas del mundo tienen rasgos distintivos y articulares que las definen, de tal modo que se convierten en únicas. No es extraño, por ello, que el concepto de idiosincrasia cultural identifique comportamientos, ideas y patrones comunes para que, consolidados, se traduzcan en su identidad cultural, y en consecuencia, en sintonía con los postulados del siglo XIX, en la construcción del concepto de Estado- nación.

De igual modo, resulta más que evidente que tales comportamientos, ideas y normas comunes todavía no han sido superados, por mucho que la globalización ejerza una fuerte influencia en las sociedades del siglo XXI. La globalización, como fenómeno homogeneizador, diluye la identidad cultural en características todavía más amplias, pero de la misma forma, las fortalece, mediante un fenómeno de introspección identitario. En este contexto creciente de reidentificación de las normas culturales, quiero abordar una reflexión –hoy que tengo esa oportunidad–, sobre lo que para mí es la fuente y el rasgo principal de la identidad cultural caboverdiana.

En las islas tuvo lugar una fusión cultural, un proceso de mestizaje casi inaudito para la época, que no solamente marcó el futuro de su pueblo, sino que también generó lo que para mí es lo más valioso: su identidad.

En primer lugar, debemos remontarnos al siglo XV para encontrar el origen remoto de la presencia africana en el país. Fue en 1460 cuando D. Afonso V de Portugal dio la posesión de las islas deshabitadas de Cabo Verde a su hermano, el Infante D. Fernando, administrador de la Orden de Cristo, iniciando el llamado período de la colonización. Así, la necesidad de expandir el comercio, alentada por la fuerte demanda internacional, llevó a los portugueses a importar mano de obra esclava oriunda de la vecina costa de Guinea, para el cultivo de caña de azúcar, algodón y árboles frutales, dando inicio a la práctica conocida como esclavitud, la cual marcará la evolución política, económica y social de Cabo Verde durante siglos y hasta la actualidad.

Fue a partir de ese momento que el continente africano llevó, a través de su capital humano, todas sus tradiciones, rituales y costumbres ancestrales a las islas, produciéndose, a partir de ese momento, una mezcla singular de características culturales que conforman la identidad de Cabo Verde, en un verdadero mosaico cultural, tal y como lo conocemos hoy.

Fue de esa manera como Cabo Verde sufrió un fenómeno particular de enormes dimensiones. A diferencia de lo que ocurrió en otras zonas del globo, en donde la cultura colonizadora impondría sus principios y manifestaciones prácticamente sin discusión alguna posible, en las islas tuvo lugar una fusión cultural, un proceso de mestizaje casi inaudito para la época, que no solamente marcó el futuro de su pueblo, sino que también generó lo que para mí es lo más valioso: su identidad.

A pesar de los intentos de imponer las normas culturales europeas, llegando incluso a deshumanizar la cultura africana, sobrevivió en Cabo Verde esta cultura ancestral. Y buena prueba de ello son las múltiples manifestaciones de esta africanidad en la cultura caboverdiana, que como expresiones artísticas se mezclaron y fundieron, influyéndose mutuamente: desde la cosmovisión (el batuque), la oralidad y la lengua (el crioulo), la gastronomía (la cachupa, el cherem, la trochida…) hasta las influencias de los africanos en el arte de cantar y bailar (la tabanka, el kolá, la morna…).

Por consiguiente, nos atrevemos a considerar que la influencia africana en la cultura caboverdiana puede caracterizarse, sin duda, por una perspectiva multidimensional vinculada a la formación de la identidad grupal en todas las áreas sociales y en todos los ámbitos de desarrollo de la conciencia social. Por lo tanto, teniendo en cuenta que la presencia de los africanos en el país fue exponencial durante siglos, ese carácter multidimensional ocasionó el fortalecimiento de una identidad mixta, fuertemente enraizada en esas manifestaciones. Por más que ideológicamente el proceso de la esclavitud fuera entendido como un fenómeno paternalista del blanco-señor sobre el negro-esclavo, lo que podría suponer la superioridad de las normas culturales europeas sobre las locales, en Cabo Verde se produjo un fenómeno peculiar en el que las influencias sobre el carácter de las comunidades acaba resquebrajando esta pauta colonizadora.

Es evidente que Cabo Verde es una sociedad en la que el proceso de construcción del concepto de ciudadanía, como en muchos otros países, está todavía en vías de formación. En este sentido, las sociedades contemporáneas, bajo los postulados del Estado providencia, y la cuestión de la identidad de los pueblos, siempre cuestionada, van de la mano, además de una amalgama de procesos sociales estructurales paralelos, los cuales intervienen como factores de índole diversa: las corrientes migratorias, la movilidad económica, a globalización, este último como fenómeno homogeneizador que desdibuja enormemente la identidad cultural en normas todavía más amplias.

Nos atrevemos a considerar que la influencia africana en la cultura caboverdiana puede caracterizarse, sin duda, por una perspectiva multidimensional vinculada a la formación de la identidad grupal en todas las áreas sociales y en todos los ámbitos de desarrollo de la conciencia social.

Así, Cabo Verde se halla en esa encrucijada. Constituye un país que después de su independencia en 1975 ha experimentado una modernización considerable, mezclándose los postulados tradicionales y conservadores, con la modernidad. Creemos, firmemente, que en dicho proceso de construcción de la ciudadanía y de la identidad de Cabo Verde, alentado por el fenómeno homogeneizador de la globalización, la valorización de la cultura del país, en una tarea de introspección identitaria, no puede dejar de lado el papel desempeñado por la “Africanidad“, sobre todo, como manifestación del mestizaje que caracteriza la cultura de Cabo Verde. La característica que es, precisamente, lo que hace de este país un país diferente y único en el mundo.

En consecuencia, es necesario un esfuerzo mayor hacia el reconocimiento de África y de sus pueblos en relación al papel estructurador de la identidad de las sociedades, no sólo a través de un nuevo debate académico e intelectual que reconozca y valore estas manifestaciones, y colabore en la definición del concepto actual de la ciudadanía, sino también mediante la implementación de un nuevo discurso, a nivel político e institucional, que destaque el inconfundible papel de la “Africanidad” en la consolidación de la identidad cultural de Cabo Verde.

Por Jorge Cólogan y González

Fuente: https://latitud2000.com/

¿Qué es la Africanidad?

La africanidad es la cualidad socio-cultural y político-reivindicativa de ser africanas y africanos, un sentimiento de pertenencia y vinculación compartido entre África y la diáspora africana en el mundo.

Nos alejamos del mito de una cultura africana que sólo existe en el continente africano, África ha influido en el mundo y seguirá haciéndolo, y se es africana y africano por voluntad propia como dijo Kwame Nkrumah: “No soy africano por haber nacido en África sino porque África nació en mí”.

La Africanidad es un concepto poliédrico y en permanente recreación y discusión, una realidad del pasado, del presente y del futuro, con fuertes raíces y también cosmopolita e innovadora. La cultura africana no es estática sino cambiante.

Africanidad es ser sociales, compartir.

Algunas de las definiciones más extendidas sobre la africanidad son las siguientes:

Africanidad:
Carácter genérico de los pueblos africanos.
Otra palabra similar: africanía, es definida como: Carácter o condición de africano, especialmente en el ámbito afroamericano. Diccionario de la Real Academia Española.

Africanidad: Conjunto de rasgos que se consideran característicos o propios de lo africano. Oxford Living Dictionaries.
1. Condición o carácter de africano, sea del continente o de su diáspora en otras partes del mundo.

2. Sentimiento de pertenencia a los pueblos africanos o a su diáspora. El estado o cualidad de ser africano. Wiktionary.org

En base a todo lo anterior, como hemos dicho, podemos establecer que la africanidad es la cualidad socio-cultural y político-reivindicativa de ser africanas y africanos, un sentimiento de pertenencia y vinculación compartido entre África y la diáspora africana en el mundo.

Entrar en detalles sobre la africanidad es más complejo, ¿Cuáles son esas características definitorias de la identidad africana?

Podemos decir que las culturas africanas presentan unos rasgos definitorios más o menos concretos que son producto de sus interacciones dentro del Continente y fuera del mismo. Muchas son las autoras y autores que han emprendido la tarea de definir ese carácter cultural africano. Ello puede resultar complejo y contraproducente ya que gran parte de la definición de lo que somos viene de forma negativa, racista y colonialista, impuesta por los pueblos europeos. Se hace necesario recordar que no hay una africanidad innata y mucho menos racial, sino que es una transmisión social, como en cualquier otra sociedad, la africanidad siempre es aprendida. Por todo lo anterior hablaremos sólo de lo que ha sido definido por autoras y autores africanos y afrodescendientes.

Para Cheikh Anta Diop, George G. M. James, Teophile Obenga o Molefi Kete Asante, entre otros muchos autores, las primeras civilizaciones de mundo fueron creadas por personas africanas melanodermas (de piel oscura), esto incluye a las civilizaciones del Valle del Nilo como Kemet (el Antiguo Egipto). Haciendo un resumen del pensamiento de la mayoría de autores africano-centrados existen una serie de características definitorias de la Civilización africana, tal y como era vivida tradicionalmente, algunas de estas características perviven tanto en África como en las diásporas, otras se están modificando por influencia externa, es por ello importante diferenciar el África milenaria del África actual.

Las características básicas propias del África antigua son:

Economía: Economías generalmente más agrícolas que ganaderas. La unidad de producción básica tradicional es la aldea. Los ingresos de la monarquía devienen del comercio y de ciertas prerrogativas. Casi total ausencia del concepto de impuestos per cápita.

Familia: Importancia de la familia extensa. Existencia de un doble sistema de familia: la de sangre y la espiritual o social. Matrilinaje original que ha ido combinándose con otros sistemas sucesorios. Organización social en grupos de edad, respeto a las y los mayores. Posibilidad de poliginia en casi todas las sociedades. Presencia de la dote femenina y existencia del divorcio.

Sociedad: Concepto del ubuntu: ser junto a las y los demás. Importancia de la hospitalidad. Importancia de la solidaridad económica. Concepto jurídico del magara, es decir; las faltas se miden por el daño subjetivo producido. Importancia del maat, el equilibrio universal entre el Ser Humano y el cosmos. Separación de los ámbitos de actuación de hombres y mujeres.

Política: Importancia de la casa o lugar de la palabra en el que todas y todos opinan (asamblea local). Importancia del consejo de ancianos. Monarquía frecuentemente electa por un consejo de ancianos.

Espiritualidad: Creencia en un Dios (ser supremo). Enterramiento de los muertos (no incineración). Creencia en un mundo de los muertos similar al de los vivos. Creencia en la comunicación entre vivos y muertos. La religión es iniciática; un sistema de superación interno.

Arte: Mayor interés social por la escultura que por otras artes plásticas. Importancia social central del ritmo y la danza. Gran importancia de la estética corporal. Escala musical pentatónica (blue note en la heptatónica).

Fuente: africanidad.com

Africanidad en el origen y vocablo ‘tango’

La edición de 1956 de la Real Academia Española de la Lengua incorpora una nueva acepción acerca de la voz ‘tango’: “Copla que se canta al son de esta música”. Lo escueto de su forma nos exime de todo comentario. En 1970 –en el ‘Suplemento’ de su volumen– incorpora la voz ‘tanguista’: “(De ‘tango’) femenino. Bailarina profesional contratada para un espectáculo”. Tan sólo en la edición de 1984 la definición es más completa y silencia especulaciones etimológicas: ‘tango’: “(Voz americana) masculino. Fiesta y baile de negros o de gente del pueblo en algunos países de América. // 2. Baile argentino, difundido internacionalmente, de pareja enlazada, forma musical binaria y compás de dos por cuatro. // Música de este baile y letra con que se canta. // Honduras. Instrumento músico que usan los indígenas (…)”. (Lateralmente, “hay que anotar que el compás del tango ya no es –salvo excepciones– de dos por cuatro desde la década de 1920 y que Astor Piazzolla adoptó el cuatro por cuatro para sus composiciones hace ya ‘unos treinta años’, lo cual hace a la definición por lo menos incompleta”), señala Horacio Salas.

“De todas formas estas aproximaciones teóricas, aunque sirven para descubrir la escasa flexibilidad y el eurocentrismo de una Academia que debería mostrarse más estricta e interesada por lo que ocurre con la lengua fuera de la Península, no alcanzan para resolver este difícil problema etimológico”, afirma el gran poeta y ensayista Horacio Salas en su obra El tango (ensayo preliminar de Ernesto Sábato), Editorial Planeta, Buenos Aires, agosto de 1986, 1ª edición.

Si bien actualmente nadie es capaz de asegurarlo de modo definitivo y con un único criterio, las tesis en torno a un origen negro de este vocablo parecen ser las más convincentes y aquellas que nos presentan la mayor adhesión por parte de los filólogos y ensayistas. El escritor e historiador Blas Matamoro establece diversos juicios acerca del nacimiento del tango así como de este vocablo, considerándolo desde su “africanidad”. Asevera que “si se admite el origen africano del vocablo, se tropieza con la dificultad de explicar históricamente su importación a América, ya que nadie sabe lo que ‘tango’ quería decir en África. Más defendible es la teoría de considerar ‘tambo’ y ‘tango’ como voces de origen onomatopéyico. ‘Tambo’ se parece sugestivamente a ‘tambor’, el ‘tam-tam’ o ‘candombe’ de los bailes negros, largo instrumento de percusión manual. El pedido del bailarín, hecho en ‘bozal’ (dialecto de los negros esclavos) y dirigido al ‘candombero’, era ‘tocá tangó’ o ‘tocá tambó’ (‘toca el tambor’). La sinonimia y la semejanza fonética entre las palabras evocadas eran corrientes en las zonas del mestizaje entre blancos y negros: en Panamá, ‘tambor’ es el lugar de baile de los negros y, en la Buenos Aires de principios del 800, Barrio del Tambor era el barrio moreno”.

Es preciso recordar que, a comienzos y hasta la mitad del siglo XIX, las zonas de la ciudad con numerosa población negra eran varias y exhibían –Francisco Romay así lo refleja en su libro El barrio de Montserrat– agrupaciones exclusivas de negros en las que, según lo comprobado, se practicaban sus danzas.

Fuente: http://www.cronicasdelaemigracion.com/

Continúa celebración de XVI Semana Mundial de África

Este miércoles continúa las actividades que forman parte de la programación de la celebración de la XVI Semana Mundial de África y del VII Festival Cultural con los Pueblos de África, cuya inauguración se efectuó este 25 de mayo con la presentación de la exposición fotográfica “África y Venezuela: baile y canto por la unidad”, en el Museo Boliviano, ubicado en la esquina de Pájaritos, en Caracas.

Este 26 de mayo se desarrollará el seminario web “Cuerpos, territorios creadores y resistencias desde lo afrovenezolano”, actividad organizada por la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE), en la cual puedes participar ingresando a través de la plataforma Zoom con la ID de la reunión: 850 7918 2254 y el código de acceso: 395946

En horas de la noche, podrá sintonizar “Viajeros de la noche”, filme que se transmitirá por las pantallas de VTV, al culminar el programa “Con el mazo dando”.

Venezuela inicia celebración de XVI Semana Mundial de África

Con la presencia de organizaciones afrodescendientes y del cuerpo diplomático africano acreditado en Caracas, del 25 al 30 de mayo se celebrará la XVI Semana Mundial de África en Venezuela y la séptima edición del Festival Cultural con los Pueblos de África, espacios claves para honrar la herencia africana en el país y contribuir al fortalecimiento de las relaciones de paz y solidaridad.

En esta ocasión ambas actividades se realizarán de forma simultánea y serán conceptualizadas con formatos acordes a las exigencias actuales del COVID-19.

La fecha de inicio de las celebraciones coincide además con el Día Mundial de África y con la creación de la Organización para la Unidad Africana, actual Unión Africana.

El cronograma de actividades inició con el capítulo «Afrodescendientes» del Congreso Bicentenario de los Pueblos, el lunes 24 de mayo.

Posteriormente, se realizará una exposición fotográfica telemática, que mostrará un recorrido visual por las relaciones culturales entre África y Venezuela.

Instituciones académicas como la Universidad Experimental de las Artes (Unearte) y movimientos afrodescendientes del país organizaron también videoconferencias y foros sobre territorios y resistencias desde el Sur-Sur.

Con el Grupo Herencia se plantea una actividad sobre el tambor y los vínculos históricos con África; mientras que la Cumbre Internacional Antiimperialista, Afrodescendiente y Africana organizó un foro sobre la resistencia Cultural en Cabo Verde.

Asimismo, se llevará a cabo una proyección de cine africano, a través de los medios de comunicación públicos y alternativos.

Los días 26 y 27 de mayo será transmitido por las redes de la Cancillería venezolana y del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, el Festival Cultural con los Pueblos del África, en el que participarán 18 países africanos y 5 caribeños.

Actualmente, Venezuela mantiene relaciones diplomáticas con los 55 países africanos reconocidos en la Unión Africana, y ha desplegado 17 misiones en todo el continente. Es además el tercer país latinoamericano con mayor presencia, después de Cuba y Brasil.

Desde Afroamiga estaremos compartiendo durante toda esta semana la programación detallada que se estará desarrollando en honor al continente africano.

Fuente: MINCI

XVI edición de la Semana Mundial de África se celebrará en Venezuela del 24 al 30 de mayo

En entrevista para el programa “Cultura en Movimiento”, transmitido por la emisora radial Alba Ciudad, con sede en Caracas, el viceministro para África del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yuri Pimentel, ofreció detalles sobre la realización de la edición XVI de la Semana Mundial de África y la VII del Festival Cultural con los pueblos de África, que se celebrarán a finales del mes de mayo, en conmemoración al Día Mundial de África.

Durante el contacto telefónico, indicó que “desde el año 2005 el Comandante Hugo Chávez dio un fuerte reimpulso a todas las relaciones con África”, por lo que fueron concebidas estas actividades “como espacios para resaltar la herencia africana y la conexión histórica que tenemos nosotros como venezolanos con los países africanos”, además de servir de plataformas para estrechar las relaciones de cooperación entre Venezuela y los países del continente africano.

Refirió que desde el lanzamiento de la iniciativa, la Semana Mundial de África se celebra cada 25 de mayo; este año será del 24 al 30 de mayo, coincidiendo con la fiesta internacional por el Día de África, fecha en la que fue fundada la Unión Africana en el año 1963.

Explicó que en esta oportunidad, la Semana Mundial de África y el Festival Cultural con los pueblos de África, se realizarán de manera simultánea, por la pandemia de COVID-19. “Decidimos conceptualizar y producir ambas actividades en simultáneo y con formatos acordes a las exigencias actuales, sobre todo con sistemas de videoconferencias y todos los recursos que la tecnología nos ofrece”, detalló el viceministro Pimentel.

En este sentido, informó que en esta décimo sexta entrega de la Semana Cultural de África se realizará una exposición fotográfica telemática, que mostrará un recorrido audiovisual de las relaciones culturales entre África y Venezuela, además de videoconferencias con movimientos y organizaciones afrodescendientes del país.

“Con el grupo herencia se plantea una actividad sobre el tambor y los vínculos históricos con África; con Unearte (Universidad Nacional Experimental de las Artes) se está organizando un webinar sobre identidad, cultura y resistencia; mientras que la Cumbre Internacional Antiimperialista, Afrodescendiente y Africana está preparando un foro sobre la resistencia Cultural en Cabo Verde”, agregó.

Asimismo, se llevará a cabo una proyección de cine africano, a través de los medios de comunicación públicos y alternativos.

Entretanto, el VII Festival Cultural con los Pueblos de África, que se realiza cada dos años, será transmitido por las redes sociales de la Cancillería venezolana y del Ministerio del Poder Popular para la Cultura –entes organizadores- los días 26 y 27 de mayo. “Contaremos con artistas de varios países, como Angola, Benín, Egipto, Etiopía (…) También vamos a tener danza, poesía y preparación de comida tradicional”.

Las agrupaciones nacionales e internacionales que deseen participar en el evento pueden enviar su solicitud hasta el día 8 de mayo, a través del correo electrónico viifestivalculturalconafrica@gmail.com. “Allí todos los artistas que estén interesados pueden enviar sus videos, con una duración entre 3 y 5 minutos, con su ficha informativa”, indicó el Viceministro para África.

Fuente: mppre.gob.ve

Conoce el origen de celebración de la Cruz de Mayo en América Latina

La celebración de la Cruz de Mayo es una conmemoración religiosa cuyo origen en América Latina se remonta a la conquista española. 

En aquella época histórica, los misioneros desconocían la lengua de los nativos y aun así debían difundir el mensaje cristiano. Fue así que pensaron en la cruz, objeto de fácil construcción que colocaban a la vista de todos en la comunidad. Allí se administraban los oficios religiosos.

Los misioneros fundaron hermandades que se encargaron de mantener el culto a la cruz durante el mes de mayo, realizando una procesión en la que se le ofrecían flores y limosnas al santo objeto, mientras se convocaba a la gente para homenajearla.

Surgió así la tradición de “Vestir la cruz” el primero de mayo, y el día 3 concluía la festividad cuando la cruz del pueblo era llevada en procesión por la localidad. En el trayecto se cantaba y pasaba por las casas de los vecinos solicitando limosnas, hasta que era puesta en un altar preparado en algún inmueble del pueblo.

La también llamada “Fiesta de las cruces” se celebra en ciudades de España, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Trinidad y Tobago, Argentina, Colombia y Venezuela.  

En muchos de estos lugares adornan las cruces con coloridas flores, se realizan procesiones, bailes o se venera el madero en los cerros o lugares visibles para toda la población.

Este año debido a la pandemia del coronavirus, la celebración estará suspendida en algunas naciones de América Latina, mientras que otras la festejarán, siguiendo las medidas preventivas sanitarias establecidas por la cuarentena.

Venezuela

En la actualidad, las fiestas de la Cruz de Mayo se acompañan con diferentes elementos culturales que dejan ver como la celebración ha evolucionado y se ha convertido en una verdadera fiesta patronal.

Diferentes manifestaciones musicales como los galerones, punto y llano, fulías, malagueñas, romances y tonos, son los que le dan el movimiento a la fiesta utilizando los instrumentos típicos de la diferentes regiones venezolanas como cuatro, mandolina, guitarra, tambor cuadrado, maracas y acordeón.

Durante las fiestas se suelen repartir bebidas y dulces típicos que cada casa en las comunidades prepara para que todos tengan algo que disfrutar.

El Salvador

En las comunidades indígenas de El Salvador, la celebración del Día de la Cruz anuncia el inicio de la época lluviosa. Para festejarla, se coloca una cruz de palo de jiote en jardines, patios o terrenos donde se cultiva, y se adorna esta con diversos tipos de papel de muchos colores, especialmente de “china”, en forma de cadenas, cortinas y toallas; además de flores y frutos de la temporada como mangos, “coyolitos”, jocotes y naranjas.

El ritual de “adorar” la Cruz se hace en el lugar donde ha sido colocada y consiste en arrodillarse y persignarse, hacer una pequeña oración y tomar alguno de los frutos que son colocados para este propósito.

México

En las culturas mesoamericanas se realizaban un ritual al inicio del ciclo agrícola durante los primeros días del año, que coincidía en fechas con la celebración de la Santa Cruz. Su objetivo era pedirle a Tláloc que la temporada de lluvias fuera generosa y garantizar así una buena cosecha.

Al llegar los españoles, muchos rituales prehispánicos se fueron amalgamando con los católicos. La devoción a la Santa Cruz no fue la excepción y fue mezclándose con la petición de lluvias. Con los siglos, y tras varias modificaciones, esta fiesta híbrida fue ubicada el primer domingo de mayo del calendario católico.

Ese día las cruces son bendecidas y adornadas con papel de china y flores de colores. Además, coincide con el día del albañil en la nación centroamericana.

Fuente: Telesur