Homenaje a las contribuciones de la diáspora africana

En 2021 se celebró por primera vez, el 31 de agosto, el Día Internacional de los Afrodescendientes. Con esta celebración, se pretende promover las extraordinarias contribuciones de la diáspora africana en todo el mundo y eliminar todas las formas de discriminación contra los afrodescendientes.

Los días internacionales reflejan los valores que comparte la sociedad. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y tienen el potencial de contribuir constructivamente al desarrollo y al bienestar de sus sociedades. Toda doctrina de superioridad racial es científicamente falsa, moralmente condenable, socialmente injusta y peligrosa. Debe ser rechazada, junto con las teorías que intentan determinar la existencia de razas humanas separadas.

Las Naciones Unidas condenan enérgicamente las continuas prácticas violentas y el uso excesivo de la fuerza por los organismos encargados de hacer cumplir la ley contra los africanos y los afrodescendientes. Condenan el racismo estructural en los sistemas de justicia penal de todo el mundo. La Organización reconoce además que la trata transatlántica de esclavos es uno de los capítulos más oscuros de nuestra historia humana y defiende la dignidad humana y la igualdad.

Antecedentes

En 2020 llegamos a la mitad del Decenio Internacional de los Afrodescendientes. Si bien se han logrado algunos progresos en los planos legislativo, normativo e institucional, los afrodescendientes aún sufren formas interrelacionadas y complejas de discriminación racial, marginación y exclusión. Cinco años después del inicio del Decenio, la pandemia por COVID-19 puso de manifiesto la urgencia de abordar las persistentes desigualdades estructurales y el racismo sistemático en la salud. La falta de reconocimiento sigue siendo uno de los principales obstáculos que impiden el disfrute pleno y efectivo de los derechos humanos por los afrodescendientes.

El año 2020 supuso también un punto de inflexión en la forma en la que se abordan estas cuestiones a nivel internacional y nacional. El asesinato de George Floyd movilizó a la gente para protestar contra el racismo y la discriminación racial. Asimismo, provocó importantes debates mundiales sobre la justicia racial. El 19 de junio de 2020, el Consejo de Derechos Humanos aprobó la resolución «Promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los africanos y los afrodescendientes frente al uso excesivo de la fuerza y otras violaciones de los derechos humanos por los agentes del orden». De conformidad con esta resolución, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos presentó al Consejo de Derechos Humanos en su 47º período de sesiones su programa para lograr un cambio transformador en favor de la justicia y la igualdad raciales.

Fuente: https://www.un.org/es

31 agosto: Día de la persona negra y de la cultura afrocostarricense

En los años ochenta Costa Rica decretó el 31 de agosto como la celebración del “Día del Negro”. Posteriormente se firmó otro decreto que amplió la celebración como el “Día del Negro y la Cultura Afrocostarricense”. Fue el 26 de abril de 2018 fecha en que se publicó en La Gaceta, la Ley N° 9526 que declara agosto el Mes Histórico de la Afrodescendencia en Costa Rica.

En esta fecha se eligió en conmemoración de la Primera Convención Internacional sobre la situación de los Negros, que concluyó un 31 de agosto, en el Madison Square Garden, en Nueva York el 31 de agosto de 1920, y como resultado de las discusiones en esa convención, se promulga: “La Declaración sobre los Derechos de los Negros”. Por otro lado, otra convocatoria que motiva al país a unirse en esta celebración es la conmemoración del Decenio Internacional para las personas afrodescendientes 2015- 2024 proclamado por la Asamblea General de la ONU, la cual cita la necesidad de fortalecer la cooperación nacional, regional e internacional en relación con el pleno disfrute de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos de las personas de ascendencia africana, y su plena e igualitaria participación en todos los aspectos de la sociedad.

En 2021 se logra por primera vez en Costa Rica la presentación de una Agenda Nacional en Conmemoración de la Cultura Afrocostarricense, con el propósito de promover la inclusión y visibilizar los aportes culturales de las personas afrocostarricenses.

Fuente: https://www.drea.co.cr/

La Corte se pronuncia sobre «el genocidio estadístico» de la población afrodescendiente

La Corte Constitucional de Colombia acaba de impartir una serie de órdenes al Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), encaminadas a arreglar el daño que la entidad le ocasionó a la población afrodescendiente del país en el censo de población y vivienda de 2018.

La Corte se pronunció sobre varias tutelas que presentaron organizaciones étnicas por un episodio que bautizaron como «el genocidio estadístico».

Las tutelas denunciaron que en el mencionado censo hubo una reducción estadística, de un 30,8 %, de las comunidades negras del país. Los afrodescendientes pasaron de 4.311.757 en el censo de 2005, a 2.982.224 en el censo de 2018.

La Corte advierte que se trata de «un daño suficientemente documentado» que provocó «la invisibilización estadística de más de un millón de afrocolombianos. […] las omisiones del censo afectan el reconocimiento oficial de las diversidades en la población colombiana y obstruyen el diseño de políticas públicas idóneas que permitan superar las enormes brechas que golpean de forma
desproporcionada a las poblaciones afrocolombianas», expresa el fallo.

El DANE elaborará, en un plazo de diez meses, un estudio sobre las causas que conllevaron a ese grave error. También deberá consultar a las comunidades sobre la inclusión de un componente de autorreconocimiento en la próxima encuesta de calidad de vida y deberá ir identificando a los afrocolombianos en el plan integral de preparación del próximo censo.

Fuente: https://noticias.canal1.com.co/

III Reunión del Grupo de Trabajo de Afrodescendientes de la CELAC

En conmemoración del Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición, se realizó la 3ª Reunión del Grupo de Trabajo de Afrodescendientes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC). El objetivo de la reunión fue posicionar nuevamente en la agenda de la CELAC la temática y propiciar un espacio de intercambio de miradas y buenas prácticas entre los países de la región.

El inicio estuvo a cargo de la Titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, Victoria Donda“Una de mis primeras medidas como titular del INADI fue la creación de la Comisión para el Reconocimiento Histórico de la Comunidad Afroargentina que amplió el trabajo realizado desde el surgimiento del INADI en aspectos que aún no habían sido abordados, brindando un punto focal al interior de la Administración Pública Nacional que atienda la especificidad de las demandas y propuestas de la Comunidad Afroargentina”, resaltó.

Acto seguido se llevó a cabo el panel de expositores por parte de los Estados miembros, donde participaron: por Argentina, el Lic. Federico Pita, director de la Comisión para el Reconocimiento Histórico de la Comunidad Afroargentina del INADI; por parte de Bolivia, Juan Carlos Ballivián, vice ejecutivo de CONAFRO; por Cuba, Rolando Julio Rensoli Medina, miembro del Grupo Coordinador Ejecutivo (GCE) del Programa Nacional contra el Racismo y la Discriminación Racial; Rubén Silié, vice ministro de Relaciones Internacionales de República Dominicana; en representación de Ecuador, Catherine Chala Ángulo, directora de Servicios de Protección Especial del Ministerio de Inclusión Económica y Social; por Perú, Susana Matute Charún, directora de la Dirección de Políticas para la Población Afroperuana del Ministerio de Cultura; por Venezuela, Demetria Casimira Monasterios, Comisión de la Verdad Histórica.

Seguidamente se desarrolló un intercambio de buenas prácticas de políticas públicas hacia la población afrodescendiente entre las delegaciones participantes. Abrió los comentarios Wendy Pérez Salinas, Directora del Servicio Plurinacional de la Mujer y la Despatriarcalización «Ana María Romero» (Bolivia). Isabel Reyes Guerrero, del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (México); Krishna Camarena Surgeon, directora general de la Secretaría Nacional para el Desarrollo de los Afropanameños (Senadap); Javier Diaz, del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Oriental del Uruguay; John Quintero de la Coordinación Nacional Adjunta de la República de Colombia; Michael Revelo, representante de la Cancillería de la República de Ecuador.

Luego se dio lectura del borrador de Declaración del Grupo de Trabajo de Afrodescendientes de la CELAC. Se estipuló continuar recibiendo comentarios y sugerencias por escrito para enriquecer la Declaración en las próximas semanas.

Para finalizar, el Lic. Federico Pita agradeció la participación de las Delegaciones y destacó la labor de coordinación de la Cancillería Argentina. Las palabras de cierre estuvieron a cargo del Lisandro Basilico, quien acercó un saludo del Embajador Gustavo Martínez Pandiani, Coordinador Nacional de la Presidencia Pro Tempore argentina de la CELAC.

Fuente: https://www.argentina.gob.ar/

Celebran el Año Jubilar de Isidora Agnes

En su semana aniversario, la Fundación Centro de la Diversidad Cultural (CDC) organizó en su sede de Los Rosales en Caracas un hermoso acto dedicado al año jubilar de Isidora Agnes, mejor conocida como la Negra Isidora de El Callao.

Ella nació el 17 de agosto en ese importante pueblo minero del Estado Bolívar, hasta convertirse en un referente histórico por el liderazgo de una mujer afrodescendiente.

El profesor Benito Irady, presidente del CDC, resaltó los testimonios de los callaoenses, que revelan cómo su cultura se nutre de principios y valores de humanidad, y cómo se transmiten esos valores de generación en generación.

Irady destacó el expediente presentado a la Unesco para ingresar a la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad en 2016 bajo el título El Carnaval de El Callao, Representación festiva de la memoria e identidad cultural, además de los acuerdos establecidos con la Comisión Permanente de Cultura y Recreación de la Asamblea Nacional para rendir homenaje a Isidora Agnes.

Las madamas, herederas de Isidora Agnes

Fue invitada especial a la actividad la profesora Beatriz Aifill, conocida defensora e investigadora de las causas afrodescendientes en el país.

La profesora Aifill, quien comparte tareas en el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y en el Centro de Saberes Africanos, expuso en su disertación que el liderazgo de Isidora Agnes en El Callao sobrepasó los límites de lo que se puede esperar en defensa de un pueblo.

Hizo hincapié en el simbólico papel de las madamas, que resultan emblema de una historia viva entre los descendientes de africanos desplazados desde las diferentes islas de las Antillas, hasta las minas de explotación aurífera en el sur del país, y le dio especial importancia a la manera como se reafirma la solidaridad, y la fortaleza de una identidad local.

Las madamas de hoy deben seguir el ejemplo de Isidora Agnes, y resguardar con celo sus costumbres, sus creencias, sus actos de fe, y tener conciencia de su antiguo origen.

El Callao tonight, Caracas tomorrow night…

También intervino Arturo Fortis, precisando los vínculos con Caracas de muchos callaoenses y descendientes de callaoenses residenciados en esta gran urbe, donde el calipso se ha convertido en una forma de acercamiento y de propagación de nuevas amistades.

El ejemplo puntual lo dieron las madamas y los músicos del grupo La Nueva Dimensión Calipso de El Callao, quienes interpretaron temas como Guayana es, Nety Nety, All day today, Isidora, Callao Calipso, Monkis pis y Banan pile.

El acto se llenó de un gran colorido con la presencia de madamas, diablos, mineros, etc: en fin, la fiesta del Centro de la Diversidad Cultural en homenaje a Isidora Agnes.

Fuente: Centro de la Diversidad Cultural

El Pacífico colombiano celebra el festival afro más importante de América Latina

Las manos levantadas con pañuelos blancos se agitan con una energía contagiosa sin importar el color de piel. Cada toque de marimba atraviesa los cuerpos seducidos por los sonidos, el calor y los tonos de la fiesta afro más grande del continente: el Petronio Álvarez. La imagen es icónica en el que, lejos de ser un simple evento, es un viaje hacia la cultura y la memoria del Pacífico colombiano. “Es un espacio de reivindicación y reconocimiento al aporte de la diáspora afropacífica en la construcción de país”, explica Ana Copete, la directora del encuentro que cumple 26 años.

Copete también es la nieta del compositor que inspiró el título del festival que se realiza en Cali (Valle del Cauca). La herencia musical de su abuelo estuvo influenciada, precisamente, por los paisajes y relatos en sus travesías como maquinista del ferrocarril del Pacífico. “Él no se imaginaba que su legado iba a vivir tanto tiempo”, cuenta su familiar. “Se reivindica su obra, pero también se rinde homenaje a los maestros y maestras del territorio, a la música y a la resistencia a través de la cultura”, agrega. Petronio Álvarez murió a los 52 años, treinta años antes de que naciera la celebración con su nombre.

El festival convoca anualmente a más de 200.000 personas cautivadas por las tradiciones de la región. “La música simboliza la riqueza ancestral del Pacífico. Con ella visibilizamos también a nuestros pueblos”, asegura Jhon Harold Caicedo, director de Renacer del Pacífico, una de las agrupaciones ganadoras en 2021. En esta nueva versión, la Unidad Deportiva Alberto Galindo, en el sur de Cali, reunirá a 44 agrupaciones musicales que concursan en cuatro modalidades: marimba y cantos tradicionales, chirimía, violines caucanos y versión libre.

No solo la música alimenta a quienes se sumergen en el Petronio. La cocina también integra saberes y sabores autóctonos que atraen a los visitantes. “El centro de cualquier cultura es la cocina, hace parte de nuestro tejido social”, apunta Elsis María Valencia, cocinera e instructora del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) en el Valle del Cauca, quien revela que parte del secreto para un buen plato está en las “hierbas de azotea” que se siembran desde el Chocó hasta Nariño, como el cilantro cimarrón o la albahaca negra. “Son plantas que guardan la memoria del sabor”, asegura. El coco también es uno de los ingredientes esenciales en las preparaciones del Pacífico. La bebida oficial es el viche, un destilado de la caña de azúcar de elaboración artesanal.

El Petronio Álvarez es un festival que se caracteriza por ser como el nombre de la región donde se celebra. “Ha logrado que caleños y colombianos nos sintamos orgullosos de las raíces negras que nos corren por las venas. El Petronio dignifica la cultura negra del Pacífico”, afirma su directora. Marcó incluso la vida de la vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez. “Ahí fui adquiriendo identidad como afro. Participar en el Petronio, ver a la gente con su fuerza, me ayudó en mi autoreconocimiento”, confesó en una entrevista hace unos años recordando su experiencia como participante cuando era adolescente.

Este año, el Petronio Álvarez que organiza la Secretaría de Cultura y Turismo de Cali tendrá a Brasil como su primer país invitado. Uno de los principales atractivos será el gran concierto de voces afrolatinas, protagonizado por las maestras Zully Murillo, Susana Baca, Totó La Momposina y Nidia Góngora que harán agitar los pañuelos blancos, este mes.

Fuente: elpais.com

Los afrovenezolanos en la obra poética de Luis Mariano Rivera

En esta obra José Marcial Guédez analiza la forma y el interés del gran compositor y poeta Luis Mariano Rivera, en resaltar la cultura de los pueblos afrodecendientes de Venezuela y en especial del estado Sucre. En el contenido del texto se refleja como a través de poemas y canciones lograba la inclusión de mujeres hombres y niños afro en la cultura y en la historia venezolana, resaltando a través de la actividad creativa, la situación de pobreza de esta parte de la población.

Descargar el texto completo aquí

«Estamos transformando la imagen que tenemos del poder»: la moda afro llega al palacio presidencial de Colombia

En un destacado evento de moda en la ciudad costera de Buenaventura este año, un par de altísimas modelos se lucían en la pasarela ataviadas con un minivestido de torso acanalado inspirado en una concha marina abierta y un atuendo azul marino con dorado digno de una reina moderna.

Las modelos eran negras y las telas habían sido importadas de África, algo inusual para un gran evento de moda en Colombia. Pero lo que más destacaba era el diseñador: Esteban Sinisterra Paz, un estudiante universitario de 23 años sin formación profesional en diseño que protagoniza la explosión de la moda afrocolombiana.

El objetivo de su trabajo es la “decolonialidad del ser”, dijo Sinisterra. Así como mostrarle al mundo una visión más amplia de “la elegancia de la identidad”.

Sinisterra es el hombre detrás del guardarropa de Francia Márquez, la abogada y activista ambiental que se convirtió en la primera vicepresidenta negra de Colombia.

En un país donde la raza y la clase a menudo definen el estatus de una persona, Márquez, de 40 años, ha dado un notable salto de la pobreza profunda al palacio presidencial para convertirse en la voz de millones de colombianos pobres, negros e indígenas.

En cuestión de meses, no solo ha llevado el racismo y el clasismo al centro del debate nacional, también ha revolucionado la estética política del país al rechazar las blusas y sastres almidonados en favor de un look distintivamente afrocolombiano que ella considera una forma de rebelión.

Pelo natural. Estampados audaces. Vestidos que destacan sus curvas.

Pero Márquez y Sinisterra solo son los embajadores más visibles del auge de una estética afrocolombiana que, según sus partidarios, se inserta en un movimiento más amplio que exige respeto para millones de colombianos negros.

En un país donde 40 por ciento de los hogares vive con menos de 100 dólares al mes —un porcentaje que ha crecido durante la pandemia— los afrocolombianos se ubican entre los grupos más pobres, y las regiones donde predominan, entre ellas la costa Pacífico, son algunas de las más olvidadas por los políticos.

Oficialmente, los colombianos negros constituyen entre el 6 y 9 por ciento de la población. Pero hay quienes dicen que se trata de un sub registro que perpetúa la falta de reconocimiento.

“La colonización pretendía acabar con la gente negra”, dijo Lía Samantha Lozano, de 41 años, quien empezó a vestir a su banda de hip-hop y reggae, Voodoo Souljahs, con textiles africanos hace más de una década, posicionándose como pionera del movimiento.

En 2014 se convirtió en la primera mujer negra con un desfile de pasarela en Colombiamoda, el principal evento de moda del país.

Hoy abundan en internet las marcas afrodescendientes de orientación política y en boutiques por todo Cali, un gran centro de cultura afrocolombiana. Cada vez hay más celebridades, modelos, políticos y activistas negros que usan el guardarropa como una herramienta política. Y el Festival Petronio Álvarez, una celebración anual de la cultura afrocolombiana que atrae a cientos de miles de asistentes a Cali, se ha convertido en la principal semana de la moda del movimiento.

Lozano ahora ofrece una línea colorida de inspiración hiphopera en un gran centro comercial de la capital, Bogotá.

“Y gran parte de ese plan era que nosotros mismos nos sintiéramos avergonzados de lo que somos, de nuestros colores, de nuestra cultura, de nuestros rasgos”, continuó. “Llevar esto todos los días, no por una moda, no por disfrazarse para un evento especial, sino como un estilo de vida, como parte de lo que quieres comunicar todos los días, sí lo hace político. Y sí es un símbolo de resistencia”.

Entre los elementos insignia del movimiento está el wax, esos textiles de patrones radiantes, tremendamente populares en África Oriental, Occidental y Central, y conocidos porque cuentan historias y envían mensajes a través de sus diseños e imágenes. (Los estampados pueden homenajear de todo: desde la cultura pop hasta la religión y la política y mostrar labiales, rostros de figuras religiosas o retratos de políticos y celebridades).

La estética afrocolombiana a menudo hace referencia a la naturaleza —Sinisterra tiene un vestido con mangas como alas, inspiradas en las famosas mariposas colombianas— y puede incorporar joyería intrincada de chaquiras y bolsos tejidos elaborados por artistas de las muchas comunidades indígenas de Colombia.

El liderazgo del movimiento no solo recae en Márquez, sino también en Emilia Eneyda Valencia Murraín, de 62 años y mentora de Sinisterra, quien en 2004 lanzó Tejiendo Esperanzas, una celebración del pelo negro que tiene lugar en Cali y dura varios días.

Este momento sartorial en Colombia venía gestándose desde hace años, muchos dirán siglos, y se nutre del activismo en América Latina, África y Estados Unidos; del estilo holgado y urbano del hiphop y las ondas astrales brillantes del afroturismo; los turbantes de las mujeres en los mercados colombianos; las siluetas de sirena de Senegal y Nigeria e incluso de la influencia de Michelle Obama, quien célebremente usó su vestimenta  para expresar posturas políticas.

La estética también es amplia y fluida e incluye ropa de diario —como las túnicas de la marca Baobab de Consuelo Cruz Arboleda— y piezas de fantasía como Imperialismo Real, un vestido de noche creación de Sinisterra strapless, ajustado y con volantes cuya grandeza, según él, encarna el imperio cultural moderno que los descendientes de África han construido en el Pacífico colombiano.

“Estamos transformando la imagen que tenemos del poder”, dijo Edna Liliana Valencia, de 36 años, una popular periodista, poeta y activista afrocolombiana.

Sinisterra está entre las más nuevas estrellas de este movimiento. Nacido en una familia pobre en la pequeña ciudad de Santa Bárbara de Iscuandé, cerca del océano Pacífico, su familia fue desplazada a la fuerza por hombres armados cuando él tenía 5 años, al igual que tantos millones de víctimas del prolongado conflicto interno del país.

En el cercano pueblo de Guapi, y más tarde en la ciudad portuaria de Buenaventura, Sinisterra aprendió a coser con su tía y su abuela, a las que llamaba “las diseñadoras del barrio”.

“Esteban African”, dijo sobre su línea de ropa, “nace de esa necesidad de poder aportar ingresos a mi casa”.

Sinisterra quería estudiar moda, pero su padre pensaba que eso era solo para chicas, así que entró a la universidad como estudiante de trabajo social.

Pero comenzó a hacerse de un nombre al diseñar piezas cada vez más elaboradas para una lista creciente de clientas, encontrando inspiración en internet y vendiendo su trabajo a través de Instagram y Facebook. Entonces, en 2019, Márquez lo llamó. Una amistad en común se lo había recomendado y necesitaba un traje.

Sinisterra cursa el séptimo de ocho semestres en la universidad. Cuando no está en clases, cose los trajes de la vicepresidenta en una habitación sin ventanas de su pequeño apartamento en Cali. Su novio, Andrés Mena, de 27 años, es un exenfermero que cambió de profesión para convertirse en director general de Esteban African.

Entre los artículos más conocidos de la marca hay dos pares de aretes. Uno de ellos muestra el mapa de Colombia, con sus 32 departamentos grabados. El segundo simula dos orbes de oro, concebido para evocar las bateas mineras que Márquez usaba de niña en las montañas del Cauca, cerca de la costa del Pacífico, mucho antes de convertirse en una figura conocida.

Márquez alguna vez durmió en un suelo de tierra junto a sus hermanos. Más tarde trabajó como empleada doméstica para mantener a sus hijos, estudió derecho y acabó ganando un premio conocido como el Nobel del medio ambiente.

En una entrevista, calificó el trabajo de Sinisterra como una parte fundamental de su identidad política. “Le muestra a la juventud que se puede”, dijo, “usando su talento se puede salir adelante”.

Sinisterra nunca ha estado en África. Sueña con ir, así como estudiar moda en París y “montar una escuela donde los jóvenes del Pacífico tengan alternativas”, señaló, “y los papás, no como el mío, no piensen que solamente coser, cortar y hacer ropa es de chicas”.

Hoy, contó, su padre está orgulloso de su trabajo.

Últimamente, los medios de comunicación y los clientes lo bombardean, y él gestiona su nueva fama trabajando las 24 horas del día.

Un día de julio, descalzo y sudoroso, puso un par de telas en el suelo, las cortó a mano alzada y luego las hilvanó con una nueva máquina de Jinthex que había comprado con sus mejorados ingresos. Estaba haciendo otro vestido para Márquez.

El día de las elecciones, en junio, la vistió con tela kente, un estampado ghanés cuyas líneas entrelazadas evocan los tejidos de las cestas, para simbolizar la recolección de los votos.

El vestido tenía un volante en la parte delantera, que representaba los ríos de la región natal de Márquez, y la chaqueta sobre los hombros, toda blanca, simbolizaba la paz, explicó, “en este país que está tan desintegrado por las posturas políticas”.

Ha confeccionado tres trajes para el día de la toma de posesión. “Lo que ella decida para mí está bien”, aseguró.

Mientras planchaba la pieza recién ensamblada, dijo que estaba a la vez emocionado y ansioso por el ascenso de Márquez al poder.

En los últimos meses, ha llegado a sentirse parte de su proyecto político, y ella ha hecho enormes promesas para transformar el país tras décadas de injusticia.

“La responsabilidad va a crecer”, dijo.

“Mi responsabilidad, la de Francia, respaldando el proceso en que la gente —nuestra gente— no se sienta engañada”.

Fuente: https://www.nytimes.com/es

Defensoría presenta proyecto de ley para el reconocimiento de las comunidades afro de Colombia

Un proyecto de ley que busca la reivindicación de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras fue presentado por el Defensor del Pueblo, Carlos Camargo, al Congreso. Este proyecto se presentó basado en los hallazgos de esta entidad en su informe “Afrodescendientes: Reconocimiento, Justicia y Desarrollo”.

Carlos Camargo, defensor del pueblo, presentó un proyecto de ley ante el Congreso de la República que pretende reivindicar a las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras. Según la Defensoría, este proyecto buscaría el perdón, reconocimiento y reparación de estas comunidades que han sido persistentemente afectadas por el racismo y la discriminación en el país. Este proyecto se estructuró basado en el informe “Afrodescendientes: Reconocimiento, Justicia y Desarrollo” realizado por esta entidad.

Para la estructuración de este proyecto de ley, la Defensoría tomó en cuenta los aportes de las comunidades afrodescendientes a las que esta entidad acompaña en sus labores territoriales. De la misma manera, se procedió de acuerdo con los aportes de líderes y lideresas afros, académicos y representantes de organizaciones sociales. Estos aportes se recogieron en dos foros realizados por la delegada para los grupos étnicos sobre los derechos de las comunidades negras. Estos foros tuvieron lugar en la ciudad de Cali, en el 2021, y en Popayán, en julio de 2022.

Este proyecto de ley se compone de dos bloques, como lo explicó el defensor del pueblo. En el primer bloque se explica el objetivo, los principios fundamentales y se establecen varias líneas que sirven para orientar las acciones efectivas que deberá tomar el Estado para que sea posible consolidar un marco de perdón y reparación histórica a favor de esta población. Esto debido a que la Defensoría reconoció que esta población no ha sido reconocida por el resto de la sociedad y por esto no les es permitida la participación efectiva en las decisiones que los afectan.

El segundo bloque, este proyecto, le otorga un plazo de seis meses al presidente de la república para que, a través de una consulta previa, libre y efectivamente informada, “expida normas reglamentarias concretas y específicas sobre reconocimiento, perdón y reparación histórica al pueblo afrodescendiente” afirma el comunicado entregado por la Defensoría. En este comunicado, también se señaló la necesidad de dar este debate y disponer los espacios de consulta y concertación con el pueblo afrocolombiano.

El proyecto de ley fue presentado por el defensor, que contaba con el acompañamiento de varios representantes a la Cámara. Entre ellos se encontraban los representantes que pertenecen a las Circunscripciones Especiales de Paz, con quienes, desde hace tiempo, se había discutido esta iniciativa legislativa. La actividad se efectuó en el marco de la conmemoración de los 170 años de abolición legal de la esclavitud en Colombia y el Decenio Internacional de los Afrodescendientes.

Al explicar las motivaciones de este proyecto de ley, el defensor Carlos Camargo resaltó que “cualquier acto de racismo constituye una grave violación de derechos humanos en contra de quien lo padece y, por tanto, debe ser rechazado y condenado por la institucionalidad estatal y la sociedad en general”. Además, el defensor afirmó que este proyecto busca que el país ofrezca perdón y reconozca y reivindique a este sector de la población colombiana.

Fuente: elespectador.com

Estudio revela la situación económica de las mujeres afro

Un estudio realizado por miembros de la Fundación Ayuda en Acción, sobre la situación de las mujeres afroecuatorianas que viven en las provincias de Imbabura y Carchi, señalan dos principales situaciones, Rosa Lara, técnica del área de la niñez del organismo, expuso el “Diagnóstico de la Mujer y el territorio Ancestral Imbabura y Carchi”.

Lara señaló que el estudio se realizó en las dos provincias del norte del país y que se centró en la situación en la que viven las mujeres rurales de estas zonas, sobre todo mujeres afrodescendientes.

Como primer punto, explicó que el diagnóstico de la situación de este grupo humano, se realizó a través de las Comisiones de Vida, las cuales analizaron aspectos como violencia de género y situación económica de las mujeres.

Un punto analizado fue el acceso a la vivienda, al respecto Lara mencionó que las mujeres tienen vivienda, pero de las entrevistadas, muy pocas tenían el título de propiedad a su nombre, las casas se encuentra como propiedad de sus padres o esposos. De igual manera, dijo que aun cuando las comunidades cuentan con los servicios básicos, sin embargo, sus condiciones de vida no son las más adecuadas.

“La población afroecuatoriana no tiene tierras, especialmente las mujeres. La memoria colectiva de las mujeres, dice que el pueblo afro es un pueblo flotante porque no tiene tierras”, añadió Lara. También dijo, que las mujeres que cuentan con un terreno es porque lo heredaron de sus padres o abuelos, estos lotes antes fueron huasipungos y lo tomaron como parte de pago.

La producción agrícola de las mujeres se realiza en terrenos alquilados, no cuentan con un espacio de producción propia.

En el caso de acceso a la educación, el informe indica que la mayoría de mujeres mayores estudiaron solo la primaria, son las jóvenes quienes lograron un nivel más alto de estudio como es el bachillerato y en algunos casos cursaron carreras universitarias. Los “Banquitos Comunitarios” es un método que realizan las mujeres para obtener ganancias al fin del año, el dinero se destina a los estudios o para sustento de la familia. La mayoría son cabezas de hogar.

Fuente: https://elnorte.ec/