Claves para una educación contra el racismo

El mundo es cada vez más pequeño y más plural, y eso genera que cada vez vivamos entre personas de otras culturas, religiones y procedencias. 

Pero ¿es eso sinónimo siempre de comprensión? ¿Qué podemos hacer como padres para que nuestros hijos escapen de actitudes racistas?

En general, en el ser humano, existe una tendencia a sentir temor por algo nuevo o diferente. Se trata de una reacción instintiva, que no se produce de la misma forma en todas las personas y que en la mayoría de los casos es una protección ante el desconocimiento. Así, la primera forma de evitar las actitudes racistas es mostrar a los niños la diversidad y la diferencia como algo natural y enriquecedor.

Hay que tener en cuenta que en este caso el discurso moral (qué está bien y qué está mal) va a ser insuficiente. Debe ir acompañado de una reflexión intelectual (dentro de las posibilidades según la edad de tu hijo), exponiendo los motivos de por qué todos los seres humanos son iguales, y que como tales debemos convivir con la fórmula del respeto y la tolerancia.

¿Cómo aprenden los prejuicios raciales los niños?

Desde una edad temprana, los niños ya aprenden sobre las diferencias y los prejuicios raciales de la mano de sus referentes, sus padres, familiares, profesores, etc. 

El proceso de aprendizaje de los prejuicios raciales no se diferencia mucho del proceso de aprendizaje de un idioma nuevo. A los seis meses de edad, el cerebro de un bebé ya puede reconocer diferencias raciales. Entre los 2 y los 4 años, los niños pueden internalizar prejuicios raciales. Y a los 12 años, muchos niños ya han asentado sus creencias, lo que hace después más complicado poder disminuirles los prejuicios raciales y mejorar su comprensión cultural. 

Educación para la diversidad

Como padres podemos actuar en distintos aspectos clave para que los niños se acostumbren a la diversidad y evitar así comentarios o actitudes racistas frente a personas de otras creencias, culturas o países. Si estos factores están presentes en su educación, disminuirán mucho las reacciones de tipo racista. 

Se un buen ejemplo. Identifica y corrige tus propios comentarios y acciones que puedan fomentar prejuicios raciales.

Fomenta la amistad con personas de otros países. La relación con otras personas es la forma más natural de comprensión de la diferencia. Esto es aplicable tanto si el niño tiene compañeros de otros países en clase como si los padres tienen amistades que favorezcan ese intercambio.

Estimula el aprendizaje de otros idiomas. Además de ser una herramienta útil para el aprendizaje y enriquecedora para la futura vida profesional, un idioma nuevo aporta una nueva forma de ver y comprender el mundo.

Enseña la música, los cuentos, la gastronomía y las tradiciones de otros lugares. De este modo, los pequeños verán lo diferente como algo lúdico y divertido. Desde viajar, o leer cuentos, jugar con apps o aprender a cocinar recetas de otros países son buenas maneras de enseñar otras costumbres y maneras de entender la diversidad.

Habla con los niños sobre el racismo. La comunicación es fundamental para dos cosas: que comprendan qué actitudes pueden ser consideradas como racistas o como estereotipos sin justificación. En este caso, también es aconsejable moderar el lenguaje, y no emplear palabras despectivas para referirse a personas de otras culturas o razas. Existen infinitas formas de estimular una conversación sobre el racismo: el cine, la televisión, los viajes, o incluso consultar juntos un mapamundi o un Atlas.

Es importante remarcar que en muchos casos los chicos encontrarán en clase hijos de inmigrantes, que han llegado por varios motivos, algunos de ellos por necesidad. Comprender eso puede hacer que los compañeros les ayuden en su proceso de integración, especialmente en el caso de los adolescentes.

Según un estudio impulsado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España, aún se registran muchas actitudes de discriminación en las aulas, por parte de algunos jóvenes que emplean los insultos racistas para ofender a compañeros suyos venidos de fuera.

Sin embargo, el mismo estudio también concluye que estas mismas actitudes cada vez provocan más rechazo entre los adolescentes que no las adoptan. Además, en las conclusiones, se observó que la influencia de la familia es determinante en la actitud de los alumnos.

Recuerda que para crear una cultura inclusiva, todos tenemos que reconocer nuestros propios prejuicios raciales y reflexionar sobre ellos para poder cambiar nuestra actitud sobre aquellos que sean injustos o que puedan causar daño a otras personas.

Fuente: faros.hsjdbcn.org/

Racismo y violencia: cómo ayudar a los niños a enfrentar las noticias

Con las protestas por las muertes violentas de estadounidenses de raza negra en todos los noticieros, es comprensible que muchos niños se hayan sentido asustados, confundidos o enojados por la situación. ¿Cómo pueden los padres, muchos de los cuales están luchando con sus propios problemas, ayudar a los niños a procesar lo que están viendo y a controlar sus sentimientos?

No hay una respuesta correcta. Sin embargo, hay algunas pautas que los padres pueden tomar en cuenta para ayudar a los niños a lidiar con noticias preocupantes sobre raza y violencia.

Valide sus sentimientos

Comience por chequear con su hijo. Los niños, incluso los muy pequeños, son extremadamente perceptivos y pueden tener preocupaciones o inquietudes que no saben cómo expresar.

Esto lucirá diferente para cada niño. Los niños pueden tener miedo de los disturbios, de ser lastimados por la policía o preocuparse de que algo malo les pueda pasar a sus seres queridos. Evite hacer suposiciones. En vez de eso, haga preguntas amplias que les den a los niños espacio para hablar sobre lo que sienten: “¿Cómo te sentiste con respecto a lo que vimos en las noticias? ¿En qué te hizo pensar?”.

Para los niños pequeños, dibujar, pintar o representar historias con juguetes puede ser una herramienta útil para expresar pensamientos y sentimientos que no son fáciles de expresar con palabras.

Haga todo lo posible por ponerse al nivel de su hijo y reconocer sus sentimientos, miedos o preocupaciones.

No evite hablar del tema

“El racismo no es algo nuevo”, dice la Dra. Kenya Hameed, PsyD, neuropsicóloga clínica en el Child Mind Institute. “Estos son problemas continuos. Todos tendríamos que cambiar nuestra mentalidad y la forma de pensar para que trabajemos hacia un futuro mejor y solucionarlos”.

Ese cambio, insta, no puede y no sucederá sin una conversación sincera y abierta, una conversación que para la mayoría de las familias de raza negra nunca ha sido opcional. “Realmente no es una elección”, dice la Dra. Hameed. Para las familias de color, el racismo es una realidad cotidiana. “Los padres de raza negra no pueden esperar, aunque quisieran”.

Los padres de raza blanca, dice, pueden ayudar al abordar los temas de raza y el racismo temprano y con frecuencia. La investigación muestra que incluso los niños muy pequeños son conscientes de las diferencias raciales, y los niños pueden aprender lecciones perjudiciales sobre la raza cuando no se discute abiertamente. Es útil que las familias de raza blanca sepan que al minimizar el legado del racismo en nuestra sociedad al evitar verdades incómodas perjudican a los niños. En cambio, los padres de raza blanca pueden ayudar educándose y construyendo conversaciones sobre la raza en la vida de los niños desde el principio.

Además, las familias de raza blanca pueden hacer un esfuerzo para representar la diversidad racial en los productos que comprar para sus hijos. Por ejemplo, los padres de niños de raza blanca pueden buscar muñecas negras y libros con personajes predominantemente de raza negra, lo cual puede ayudar a normalizar la diversidad para los niños y facilitar las conversaciones espontáneas de todos los días sobre la raza.

Sea claro, directo y objetivo

Incluso con niños pequeños, use un lenguaje claro. No diga: “La gente está molesta porque algunos grupos tratan injustamente a otros grupos”. En lugar de eso diga: “Esta es la forma en que las personas de raza blanca tratan a los de raza negra de manera injusta”.

“Si espera que los niños lean entre líneas, pueden perderse el mensaje”, dice la Dra. Hameed.

Enfatice que la violencia racial está mal. Es fácil para los niños (especialmente para los pequeños) pensar que a las personas de raza negra les pasan cosas malas porque ellos son malos. Dígales que a la gente buena le pasan cosas malas; pensarán que es injusto, pero lo entenderán.

Hable de historia. Los niños necesitan saber que el racismo es parte de una historia que se remonta a cientos de años, señala la Dra. Hameed. Al mismo tiempo, también puede enfatizar su esperanza en un futuro mejor y planificar formas en que su familia puede ayudar a que esto sea una realidad.

Fomente las preguntas y no se preocupe si no puede responderlas

Es probable que los niños tengan muchas preguntas sobre el racismo y la violencia, y es probable que no sean fáciles. Es posible que quieran saber cómo les afecta el racismo o por qué las personas de raza blanca tratan a las personas de raza negra de manera injusta. Estos no son temas fáciles y sentirse incómodo durante la conversación es normal, pero no es una razón para dejar de hablar.

Al tolerar la incomodidad, usted está modelando una habilidad importante para su hijo. Ser honesto. Podría decir: “Me es muy difícil hablar de esto. Se siente aterrador. Pero me hace tener más esperanzas para hacer cambios”.

Intente estar tranquilo, pero no esconda sus emociones

Los niños aprenden de las señales de los padres, por lo que hablarles con calma y mantenerse informados los ayuda a procesar la información. Es útil elegir un momento en el que se sienta centrado y haya tenido la oportunidad de superar sus propios sentimientos.

Al mismo tiempo, es importante que no ocultemos nuestras emociones a los niños, especialmente cuando el tema es tan importante. Hacerle saber que está triste o enojado, dice la Dra. Hameed, y reconocer que es bueno molestarse por la injusticia, siempre y cuando no le impida trabajar para mejorarla, es una clara lección sobre los valores familiares que quiere pasarle a sus hijos.

Confíe en su sistema de apoyo

Ser testigo de escenas de violencia racista es profundamente perturbador para muchos padres, pero para los padres de niños de color, también puede ser traumático. Tómese el tiempo para atender su propia salud mental durante este tiempo, especialmente con el estrés adicional de la crisis del coronavirus. Si se siente agotado o abrumado, comuníquese con sus redes para obtener ayuda. Los amigos, familiares, líderes religiosos y profesionales de la salud mental pueden ayudarlo a procesar sus propias emociones y planificar conversaciones con los niños.

También puede ser de ayuda traer aliados de confianza para que hablen con sus propios hijos: tener una perspectiva adulta que no provenga de un padre puede darles más espacio para clasificar lo que sienten y hacer preguntas.

Mantenga la conversación abierta

Como cualquier tema importante, el racismo y la violencia no son algo de lo que se pueda hablar “una vez”. Para los niños de cualquier edad y raza, esto es algo que va a seguir surgiendo, así que asegúrese de informarles a sus hijos que usted está allí para ellos cada vez que necesiten hablar, y chequee con ellos proactivamente.

Fuente: childmind.org/

Xenofobia y racismo, diferencias y cómo afectan a nuestra sociedad

Xenofobia y racismo son dos términos que son utilizados en muchas ocasiones de manera indistinta. Sin embargo, aunque ambas palabras hacen referencias a posiciones intolerantes e incompatibles con la vida en una sociedad multicultural, no significan exactamente lo mismo.

La palabra xenofobia es un término compuesto proveniente del griego. El prefijo xeno, del griego ξενο, hace referencia a algo o alguien de origen extranjero, es decir, de un país que no es el propio. El sufijo fobia indica miedo.

Por lo tanto, xenofobia sería, literalmente, «rechazo al extranjero». En este caso no habría necesariamente connotaciones raciales o culturales sino, en teoría, un desprecio por el mero hecho de no tener la misma nacionalidad.

Historia del racismo

El racismo, por su parte, es un término que hace referencia a una actitud o ideología mucho más moderna. La diferenciación racial entre seres humanos tiene su origen en la conquista de América por parte de los países europeos y el proceso de esclavización masiva de personas africanas llevado a cabo para la posterior explotación de los recursos del Nuevo Mundo.

Los españoles establecieron tres razas en la sociedad de sus colonias americanas: blancos, indios y negros. Entre medias, se vieron obligados a crear un complejísimo sistema de castas ante la realidad que se dio sobre el terreno. Las personas de estas razas que habitaban el continente empezaron a mezclarse y crear una población fundamentalmente mestiza.

Posteriormente, el racismo blanco sirvió como justificación para el mantenimiento de la esclavitud de las personas traídas de África. Esto contravenía claramente la religión cristiana de los colonos europeos que se establecieron en América.

El sistema racista más elaborado y genocida de la historia tuvo lugar, sin embargo, en Europa y tuvo como víctimas a las distintas minorías étnicas del continente, especialmente a los judíos. El régimen nazi establecido en Alemania en los años 30 y 40 y el holocausto que llevó a la práctica supuso un antes y un después en las actitudes frente al racismo en el planeta.

Aunque otros regímenes racistas como el Apartheid sudafricano sobrevivieron hasta los años 90, el racismo, en general, perdió todo prestigio como doctrina ideológica. Desgraciadamente, las actitudes racistas siguen presentes hoy en día en Europa y en muchas otras partes del mundo.

Como evidencia de esto encontramos el ascenso de partidos con un discurso xenófobo y soterradamente racista en muchos países de Europa. En otros lugares del mundo, la situación es aún peor y muchas personas han tenido que abandonar su país por motivos racistas o xenófobos.

El término aporofobia

En la práctica, la xenofobia rara vez no está acompañada por un rechazo étnico o abiertamente racista. Es difícil encontrar posiciones xenófobas frente a personas provenientes de países del entorno occidental, en término estricto igual de extranjeros que los que provienen de otras zonas del planeta y que son víctimas de actitudes xenófobas mucho más a menudo.

La explicación a esta peculiaridad podría ir más allá del racismo y nos la da el término aporofobia. Esta palabra, acuñada por la filósofa española Adela Cortina hace referencia a “un sentimiento de miedo y en una actitud de rechazo al pobre, al sin medios, al desamparado“. En cierto modo, la intolerancia no vendría marcada tanto por el origen o la raza de una persona como por su clase social o una combinación de todo ello.

Fuente: acnur.org

¿Qué es el racismo y qué tipos de racismo hay?

Cuando hablamos de racismo estamos hablando de un tipo de discriminación, aquella que se produce cuando una persona o grupo de personas siente odio hacia otras por tener características o cualidades distintas, como el color de piel, idioma o lugar de nacimiento.

Una de las causas más comunes de las actitudes racistas puede encontrarse en el miedo a lo diferente o a las personas que vienen de otros países, por desconocimiento o falta de información al respecto.

4 tipos de racismo

Existen varios tipos de racismo por los que las personas se pueden sentir discriminadas o ser víctimas de desigualdades:

Racismo aversivo: es un tipo de racismo sutil porque generalmente es empleado por personas que están abiertamente en contra del racismo y de los comportamientos racistas. En el racismo aversivo se pretende la igualdad de derechos y la libertad para que cada grupo viva su propia cultura abiertamente. En cambio, las actitudes racistas se producen mediante la distancia con la otra persona, falta de empatía o mostrando frialdad.

Racismo etnocentrista: este tipo de racismo está basado en la superioridad cultural del propio grupo, por lo que este asume que otros grupos diferentes suponen una amenaza cultural. En este tipo de racismo no hay derecho a la igualdad y se cree que las personas que son de una raza diferente a la propia deben someterse al grupo predominante. El rechazo de costumbres, creencias, comportamientos, religiones o lenguas de otros grupos étnicos son actitudes recurrentes en este tipo de racismo.

Racismo simbólico: el racismo simbólico aboga por el derecho a ser iguales, pero con matices: el derecho a ser iguales existe, pero para ámbitos puntuales o ciertas situaciones. Un ejemplo que explica el racismo simbólico es la libertad que tiene cada grupo para vivir como quiera, pero en áreas limitadas para dicho grupo. Estas actitudes provocan una segregación cultural entre los distintos grupos, lo que a su vez produce distanciamiento entre sus miembros.

Racismo biológico: es el tipo de racismo menos tolerante. Entiende que una raza es biológicamente superior a las demás, que amenazan con degenerar la raza que es considerada principal. El racismo biológico no cree que los miembros de otras razas deban tener ningún derecho, piensa que deben ser excluidos totalmente e incluso apuesta por la segregación física. Un ejemplo de este tipo de racismo fue el llevado a cabo por el régimen nazi en los años 30 y 40: consideraban la raza aria como una raza pura y superior.

Racismo en el siglo XXI, la lucha continúa

Faiza Luigi es una de las personas que tuvo que dejarlo todo atrás por culpa del racismo. Cuando escuchó lemas anti-extranjeros en Sudáfrica, donde había llegado diez años atrás huyendo de la República Democrática del Congo, comprendió que tenía que refugiarse de nuevo, aunque eso significaba tener que dejarlo todo, incluido su puesto de calzado. Estuvo escondida durante semanas, hasta que acabó la violencia.

Años después, Faiza mantiene en secreto su nacionalidad: “Ninguno de mis amigos sabe que soy congoleña. Si lo supieran, me harían la vida imposible”.

Como ella, miles de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares debido a las persecuciones por motivos de raza. Muchos siguen sin poder regresar a sus países. ACNUR protege a estas víctimas ofreciéndoles, entre otros, un refugio, materiales de emergencia y acceso a educación y formación.

Fuente: acnur.org

Tipos de discriminación más frecuentes y qué hacer para evitarlos

La discriminación adopta múltiples formas. A lo largo de la historia ha estado presente en todo tipo de sociedades. Y, aunque en las últimas décadas hemos avanzado mucho en ese terreno, existen aún hoy distintos tipos de discriminación contra los que combatir, tanto en los países en vías de desarrollo como en las sociedades más ricas del planeta.

Tipos de discriminación contra la mujer

Mujeres y niñas son las principales víctimas de la discriminación en las zonas más pobres del mundo.  En África, por ejemplo, son ellas las que deben caminar durante horas en busca de agua, lo que a menudo supone privarlas del derecho a la educación. Aún hoy, muchas son sometidas a la fuerza a la mutilación genital femenina, una violación de los derechos humanos pero también una obligación social para aquellas que no quieren ser discriminadas por su comunidad y condenadas al desprecio de los hombres de su aldea. 

En muchos países la opinión de las mujeres no vale nada. Las niñas son obligadas a casarse con desconocidos que les doblan la edad y la violación o las palizas dentro del matrimonio ni siquiera están castigadas de forma explícita por sus leyes. Aunque esto no es solo cosa de los países más pobres. Bélgica o Canadá tampoco cuentan con una legislación contra la violencia de género. Y en países como España la ley no ha evitado que el 2019 comenzara con la muerte de varias mujeres a manos de sus parejas o exparejas.

A ello se suman, además, distintos tipos de discriminación, presentes en el día a día. Cuestiones como la brecha salarial, la conciliación laboral o el llamado techo de cristal están todavía pendientes de resolverse.

¿Cómo puedes contribuir a acabar con esto? Seas hombre o mujer, la lucha por la igualdad también es cosa tuya. Trata del mismo modo a los compañeros o subordinados de ambos sexos; valora sus aportaciones por su contenido, no por el sexo de quien las ha puesto sobre la mesa; huye de los estereotipos en la educación de tus hijos y hijas; apuesta por juguetes no sexistas escogidos en función de sus gustos y no de su sexo.

Tipos de discriminación por el aspecto físico

En Tanzania los albinos viven no solo el rechazo y la discriminación, sino también el miedo a ser atacados por el color de su piel. ¿Por qué? Simplemente porque durante años traficantes y curanderos han alimentado mitos sobre los poderes mágicos de sus huesos y han puesto precio a su cabeza.

Suena ridículo, ¿verdad? A nuestros ojos ese tipo de creencias son cosa de personas sin formación. ¿Cómo va a definir a alguien el color de la piel, de los ojos o del cabello de forma tan determinante? Esa misma idea, no obstante, es la que alimenta distintos tipos de discriminación en nuestra sociedad. Las diferencias en el color de la piel van unidas a toda una serie de prejuicios sobre chinos, rumanos, negros… Ideas preconcebidas (y muchas veces negativas) sobre sus costumbres, su cultura o sus creencias religiosas determinan nuestra percepción.

¿Cómo acabar con esas formas de discriminación? No contribuyas a alimentar los bulos sobre la inmigración, contrasta la información que recibes por Whatsapp u otros medios de comunicación. Y educa a tus hijos para respetar la diversidad.

El niño que es más gordito que el resto, el inmigrante, la chica que se ha desarrollado antes que las demás, el chico con granos… también son, a menudo, víctimas de distintos tipos de discriminación por parte los compañeros, e incluso, de otros padres y madres. ¿Cómo evitarlo? Los libros pueden ser una buena opción para trabajar la diversidad con los más pequeños. Por ejemplo, los cuentos de Elmer, un elefante de colores distinto a los demás. O ‘Tan diferentes como iguales’, una historia antibullying protagonizada por Lula, una tortuga que es nueva en la escuela.

Discriminación por la identidad sexual

Por desgracia, a pesar de los avances en este sentido, aún hoy las burlas se extienden también hacia temas como la identidad sexual, o hacia familias homoparentales o monoparentales. Pero también en esto la educación puede marcar la diferencia. Da ejemplo en tu trato con los demás y explica a tus hijos que existen niños y niñas con una mamá o dos papás, y que eso no los hace peores ni diferentes, que su hogar merece el mismo respeto que el nuestro. Libros para niños como ‘Familias’o ‘Tengo una mamá y punto’ pueden ayudarte.

Y recuerda, existen muchos tipos de discriminación. También en nuestro día a día, aunque no siempre los vemos o queremos verlos. ¿Quieres acabar con ellos? Empieza por abrir bien los ojos y plantarles cara.

Fuente: ayudaenaccion.org

Descubriendo África a través de su literatura

Varios países europeos se repartieron el territorio africano entre los siglos XIX y XX, mediante la implantación de colonias. En ellas, los colonos comerciaban con los recursos de la región, pero también implantaron su lengua y su cultura.

Por ello, hubo un tiempo en el que los escritores africanos creían que expresarse en el idioma de los países colonizadores simbolizaba una especie de traición a sus raíces.

Por ese motivo, aproximadamente más de la mitad de los libros publicados por autores africanos están escritos en lenguas nativas, según apunta el investigador francés Alain Ricard en su libro The Languages and Literatures of Africa: The Sands of Babel (Las lenguas y las literaturas de África: las arenas de Babel, en español).

Pero algo ha cambiado con las nuevas generaciones. Escribir los textos en inglés o francés ayuda a los jóvenes autores a llevar su obra a todo el mundo. “Piensan que lo que hagas con la lengua es más importante que el idioma mismo. Entienden que el hecho de utilizar esas lenguas no significa someterse a la visión del mundo de las antiguas potencias colonizadoras”, explica el escritor y periodista Alfonso Armada.

Armada guarda una estrecha relación con el continente africano. Ejerció de corresponsal desde Ruanda, la República Democrática del Congo (RCD)BurundiLiberia y Sudán. Ha escrito una veintena de libros, entre ellos Cuadernos africanos, un conjunto de crónicas y notas personales de los cinco años que trabajó y vivió en África.

El periodista recomienda algunos de los exponentes de la literatura del continenteCinco nombres y cinco libros para aproximarnos a la vez a la cara más dulce y a la más amarga de África.

Escritores africanos

La carrera de John M. Coetzee está llena de galardones literarios. El más prestigioso, el Premio Nobel de Literatura que le fue concedido en 2003. La pluma del escritor sudafricano se caracteriza por retratar la realidad más cruda del continente. La mezcla de realidad y ficción da forma a una obra llena de referencias bibliográficas.

Melibea Obonopolitóloga e investigadora sobre temas relacionados con el género, ha dedicado su vida a la lucha activista por los derechos del colectivo LGTBIQ+ en Guinea Ecuatorial. Sus textos están plagados de sus vivencias en este terreno, por lo que de ellos se desprende un fuerte tono reivindicativo. Su obra ha sido premiada en tres ocasiones. La última, en 2019, con el Premio Internacional de Literatura Africana.

Encumbrado como uno de los grandes exponentes de la ficción árabe, Amir Tag Elsir se licenció en medicina antes de dedicarse a las letras. Acumula en su historial como escritor una docena de obras, entre las que destaca Ébola ’76, por su cruda y vívida descripción del impacto de la epidemia. La actual crisis sanitaria provocada por el Coronavirus  ha rescatado este título como un referente para comprender el reto al que se enfrentan autoridades y ciudadanos.

Eduardo Agualusa es un buen ejemplo de la apertura lingüística de los autores africanos: su obra ha sido traducida a más de 25 idiomas. En sus páginas se entremezclan lo real y lo fantástico y hay quien compara su estilo con el realismo mágico de Gabriel García Márquez. Agualusa se ha convertido en el primer escritor africano en ser galardonado con el Premio Literario Internacional de Dublín, de gran prestigio por el exhaustivo proceso de selección de las obras galardonadas.

La escritora y activista Chimamanda Ngozi publicó su primera novela con 26 años. En los últimos tiempos se ha convertido en un icono feminista por su lucha por los derechos de las mujeres africanas. La charla TED que ofreció en 2014, “Todos deberíamos ser feministas”, llegó a todo el mundo e incluso acabó convertida en libro. Toda esta dedicación ha sido reconocida con galardones como el Premio de Ficción Femenina Orange, entre otros.

Fuente: La Vanguardia

Conoce los rostros revolucionarios de África

En Afroamiga seguimos trabajando para ofrecerte los más variados, interesantes, útiles y educativos contenidos. Por ello, hemos preparado una galería con los rostros de importantes líderes revolucionarios africanos.

Esta colección es propiedad del Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre África y su Diáspora, en cuyos espacios puede ser visualizada también de manera presencial, específicamente en su sede académica, ubicada en el Piso 2 del Edificio Gradillas, en Caracas, Venezuela.

El autor de las imágenes de la colección es Jorge Cruz.

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Cuentos y leyendas africanas

África es un continente extenso, en el que conviven pueblos , lenguas y credos distintos. Un abanico de paisajes, olores y sabores. Y toda esa diversidad queda reflejada también en sus manifestaciones culturales. Los cuentos y leyendas africanas son, de hecho, muestra de ello.

Buena parte de estos relatos son fábulas. Pequeñas historias populares transmitidas de padres a hijos para enseñarles una lección, pero también compartidas entre adultos. Porque “narrar un cuento es mejor que dar un consejo”, o eso afirma, al menos, el escritor camerunés Inongo Vi Makome.

Quizás por eso, hay cuentos y leyendas africanas orientadas a promover valores, como la paciencia, y otras cuya moraleja es una advertencia ante determinados peligros. Pero todas son para quien quiera escucharlas. Las historias africanas no tienen edad. Y también los niños y niñas escuchan hablar en ellas de la muerte o de aventuras que no tienen un final feliz. 

Los cuentos y leyendas africanas de la lengua diola

Kakongo kongo. Así comienza el ritual de contar historias de los mayores en Senegal. Dos palabras a las que la audiencia contestará Ayambé. Es entonces cuando se hace el silencio y arranca el relato, que abuelos y abuelas narran en diola, una lengua que solo existe en su expresión oral y carece de forma escrita. O al menos así era hasta hace poco. Si quieres descubrir algunas de estas historias, Ana Cristina y la editorial solidaria Malas Compañías han grabado y traducido parte de ellas en ‘El dragón que se comió el sol y otros cuentos de la Baja Casamance’. Y tras este primer libro de cuentos y leyendas africanas han ido apostando por otras zonas del continente, que aún tiene mucho que contar.

‘Tu canción’, un precioso cuento para niños

Este libro ilustrado está inspirado en una leyenda africana, una historia que habla de que cada ser humano tiene su propia melodía, la Canción de la Vida. Nos cuenta cómo la tribu la cantará para ese niño o niña en los momentos de celebración, pero también en aquellos en los que ha cometido errores.  Un cuento sobre el amor por otro ser humano antes incluso de que venga al mundo, del carácter especial y único de cada uno de nosotros y del amor como herramienta educativa por encima del castigo.

Cuentos y leyendas africanas con moraleja

El camerunés Boniface Ofogo es uno de los más célebres cuentacuentos africanos. Y desde hace años comparte también los cuentos y leyendas africanas con el resto del mundo.

Cuenta Boniface que, cuando era niño, solían contarle la historia de la lenta tortuga que cayó en un profundo pozo. Por mucho que lo intentaba, esta no era capaz de salir de allí. Pero entonces, cayó junto a ella un leopardo. Y la tortuga comenzó a provocar al felino y a exigirle que saliese de aquel agujero que ya había convertido en su casa. El leopardo estaba furioso y no iba a dejarse amedrentar por un animal mucho más pequeño, así que alzó a la tortuga y la lanzó por los aires fuera del pozo. Exactamente como ella había planeado.

En esta historia, así como en otros cuentos y leyendas africanas, la tortuga simboliza la paciencia, el sosiego o la sabiduría. Pero no es el único animal utilizado como símbolo de valores. En este tipo de relatos la astucia suele estar representada por animales como la liebre o la araña, que encarna también la inteligencia. El león, por ejemplo, suele simbolizar el poder.

Los cuentos y leyendas africanas favoritos de Nelson Mandela

El libro ‘Mis cuentos africanos’ recoge una selección de 32 relatos de distintos países del continente, entre los que predominan los procedentes de Sudáfrica. Pero pese a ello y a que el nombre de Mandela es el que aparece en la portada, no se trata de historias escritas por él sino de una selección de sus favoritas, a la que aporta además un prólogo. Y que se presentan, también, acompañadas por coloridas ilustraciones.

En los textos encontramos de nuevo numerosas referencias al mundo animal, muy presente en la cultura africana. Y no falta entre ellos Anasi, la araña, uno de los personajes más conocidos de los cuentos populares de África Occidental y el Caribe. Principalmente porque, tal y como cuenta la leyenda, consiguió que el dios del cielo le vendiera todas sus historias. Este le había pedido a cambio un alto precio: que le entregara una colección de criaturas que creía imposibles de atrapar. Pero la astuta Anasi y su esposa consiguieron hacerse con Onini (la pitón), Osebo (el leopardo), Mmoboro (el enjambre de avispas) y Mmoatia (el espíritu). Desde entonces en África se habla de ‘las historias de la araña’.

Pero la riqueza oral de África no acaba ahí. Hay cientos de historias flotando en el aire, cuentos y leyendas africanas deseando ver la luz. Y proyectos como el de Deborah Ahenkorah y la editorial Golden Babobab, que luchan por promover la literatura infantil africana.

Fuente: ayudaenaccion.org

Casa África de Cuba celebra 35 años con Programa Científico

Programa Casa África

El prestigioso Museo Casa África de La Habana, Cuba, celebra sus 35 años de fundación con la realización del 25 Taller Científico de Antropología Social y Cultural Afroamericano.

Una programación que se realizada del 7 al enero al 9 de enero con documentales audiovisuales, exposiciones fotográficas, jornadas artísticas y una densa batería de conferencias de pensadores cubanos e internacionales entre los que encuentran Alberto Granado,  Félix Julio Alfonzo, María Giulia Alemano (Italia) y Reinaldo Bolívar (Venezuela).

El programa se desarrollara en La Habana  y tendrá una jornada en la simbólica ciudad de Matanzas.

Las actividades también homenajearán el aporte cultural del Doctor Eusebio Leal y al 140 Aniversario del natalicio de Don Fernando Ortiz. 

Todas las actividades se trasmitirán por las redes de manera gratuita  por los siguientes vínculos:

Fuente: Aisur

Los aportes de los afrodescendientes a la Historia de Venezuela, a través del Negro Miguel 1553-1650

Tomando en cuenta el poco conocimiento y divulgación que se hace a los aportes de los afrodescendientes a la cultura venezolana, compartimos con ustedes el artículo “Los aportes de los afrodescendientes a la Historia de Venezuela, a través del Negro Miguel 1553-1650”. Un estudio realizado bajo la metodología de la Investigación Documental, aplicando el método de la historia social.

Para su elaboración la autora consideró la revisión de fuentes documentales, bibliográficas, hemerográficas e iconográficas, así como fuentes orales, entre otros; con la finalidad de aportar nuevos conocimientos, que contribuyan a la comprensión y valoración del legado africano y sus descendientes, en la conformación de la cultura venezolana cónsona con la realidad del estudiante y la enseñanza de la Historia de Venezuela.

Los aportes de los afrodescendientes a la Historia de Venezuela, a través del Negro Miguel 1553-1650