Qué es el afro trap, el género que Bizarrap usó para homenajear a Messi

Bizarrap y MHD se juntaron para homenajear a Messi con un afro trap

Por lo general, se suele describir como trap a una serie de géneros urbanos que son distintos entre sí. Por eso, los artistas y quienes trabajan junto a ellos suelen preferir el término “movimiento urbano” para no dejar a ninguno afuera. Sin embargo, incluso dentro del propio trap hay distintas ramas y la última Session de Bizarrap dedicada a Lionel Messi puso el foco en una de ellas: el afro trap. 

En las últimas horas, la BZRP MUSIC SESSIONS VOL. 44 junto al artista francés MHD, causó furor por su homenaje a Lionel Messi. Incluso el propio futbolista subió un video a redes donde se puede ver a sus tres hijos bailando la canción

En general, se describió a la canción como un trap pero en realidad se trata de un afro trap. En Francia es uno de los géneros urbanos más populares y MHD es su principal exponente. Desde el 2015 que lanza temas bajo el nombre afro trap y este año sacó al mercado la Parte 11, a la cual nombró King Kong

Características del afro trap

Al afro trap se lo considera un subgénero del trap. Por lo general, se mezclan los ritmos que vienen de América con géneros provenientes de África y además se agregan otras expresiones artísticas de ese continente. 

El fútbol es un tema muy presente en el afro trap. En la Session de Bizarrap con MHD no solo está la alusión directa a Lionel Messi y el PSG sino que también hay referencias a Roger Milla, el delantero camerunés, y a Nicolás Pepé, goleador del Arsenal de Inglaterra. 

Esto también se puede observar en España, donde el grupo AfroJuice 195 le dedicó una canción a Karim Benzema, jugador del Real Madrid

Más allá del deporte, en el afro trap también se busca mostrar historias de vida de superación y mostrar “la calle” desde una mirada positiva. 

MHD, el exponente más importante del afro trap 

Fue el propio artista MHD, cuyo verdadero nombre es Mohamed Sylla, quien se apropió del término afro trap y lo hizo crecer. Nacido en Francia en 1994, su padre es de Guinea y su madre de Senegal. 

Su carrera artística comenzó en 2015 y ya en ese momento comenzó a describir su creaciones como afro trap. Desde entonces, su éxito se incrementó aunque sufrió un golpe cuando en 2019 fue detenido por la muerte de un joven de 23 años en una pelea. 

Desde un primer momento, MHD se declaró inocente y si bien tuvo que pasar un tiempo en una prisión finalmente salió en libertad en julio de 2020. Por ese motivo, tuvo que dejar de lanzar canciones pero actualmente regresó a la música y la Session con Bizarrap lo puso, una vez más, en el foco internacional.

Fuente: perfil.com

El legado de la trata esclavos y la búsqueda de justicia y equidad

A continuación, publicamos la traducción al español de la ponencia de la profesora Verene A. Shepherd, quien es directora del Centro de Investigaciones sobre la Reparación, Universidad de las Indias Occidentales, como parte del panel virtual “Esclavitud y afrodescendencia: educación, cultura y antirracismo”.

Soy la profesora Verene Shepherd, historiadora social y directora del Centro de Investigaciones sobre la Reparación (CIR). Agradezco a la Casa de las Américas, la Comisión Nacional de Cuba de la UNESCO, la Oficina de la UNESCO en La Habana y la Oficina Multipaís de la UNESCO para el Caribe (Kingston), por invitarme a realizar esta presentación, especialmente en el marco del Decenio Internacional de las Naciones Unidas para los Afrodescendientes (IDPAD) y el vigésimo aniversario de la Declaración y el Plan de Acción de Durban (DDPA), documento final de la Conferencia Mundial contra el Racismo de 2001 (W-CAR) celebrada en Durban, Sudáfrica.

Me complace que haya quienes en nuestra Región recuerden la importancia del Día Internacional para el Recuerdo de la Trata Transatlántica de Africanos (TTA) y su Abolición, día designado por la UNESCO para conmemorar el Ma’angamizi (holocausto africano); celebrando así el papel que Ayiti (Haití) ha jugado en la abolición de este crimen de lesa humanidad y en la lucha anticolonial hemisférica, proporcionando armas y soldados para ayudar a otras luchas de liberación y ofreciendo ciudadanía y puerto seguro a los cimarrones marítimos de lugares donde la esclavitud todavía tenía un lugar después de 1804. En este sentido, el trato a las 128 personas esclavizadas de las Islas Turcas y Caicos que huyeron a Haití entre 1822 y 1825; y a los 15 del barco Deep Nine de Jamaica a Ayiti en 1817 no debe olvidarse nunca.

Lo que hizo posible todo eso fue la Revolución Haitiana. Para que no olvidemos, en la noche del 22 al 23 de agosto de 1791, los esclavizados en la colonia francesa de Saint-Domingue comenzaron una revolución, es ese el único ejemplo de una exitosa protesta negra armada en la historia mundial y el evento fundacional de la primera República negra moderna. En un cruel giro del destino, mientras hoy celebramos el inicio de esa gloriosa revolución que resultó en la independencia de Haití en 1804, también lamentamos la pérdida de vidas a causa de otro terremoto. La incapacidad de su infraestructura social y física para resistir los peligros naturales es parte de ese legado colonial que se manifiesta no solo en la degradación ambiental, sino también en la pobreza económica de una nación que enfrentó una deuda de reparación paralizante hasta 1947 y la injerencia externa antes y después de 1947.

Soy consciente de que hay quienes creen que temas como la TTA, la esclavitud y sus legados están demasiado lejos, en el pasado distante, para tener una aplicación contemporánea. Este tipo de respuesta ilustra cómo el concepto de «distancia» impregna el pensamiento de las sociedades. La opinión opuesta es que el argumento de “muy lejos en el pasado para tener una aplicación contemporánea” es inaceptable. La distancia solo afecta la forma en que uno piensa sobre el pasado, en el sentido en que los historiadores lo han explorado, a pesar de los años transcurridos ello ha intensificado nuestra determinación de que el tiempo transcurrido entre 1492 y el presente, simplemente, nos ha dado espacio para reflexionar sobre cuánta evidencia hay disponible para explicar lo contemporáneo. Quizás estamos demasiado relacionados con los eventos del pasado y no podemos desenredar la relación entre el pasado y el presente, ya que están tan inextricablemente enredados.

De hecho, tanto el Programa de Actividades para el Decenio como el Plan de Acción de Durban, dejan muy claro que la TTA estaba en la raíz de la situación socioeconómica actual de África y su Diáspora, así como en las razones de su impacto a largo plazo en el Américas, indicando lo siguiente:

Reconocemos que la esclavitud y la trata de esclavos, en particular la trata transatlántica, fueron tragedias atroces en la historia de la humanidad, no sólo por su aborrecible barbarie, sino también por su magnitud, su carácter organizado y, especialmente, su negación de la esencia de las víctimas, y reconocemos asimismo que la esclavitud y la trata de esclavos, especialmente la trata transatlántica de esclavos, constituyen, y siempre deberían haber constituido, un crimen de lesa humanidad y son una de las principales fuentes y manifestaciones de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, y que los africanos y afrodescendientes, los asiáticos y las personas de origen asiático y los pueblos indígenas fueron víctimas de esos actos y continúan siéndolo de sus consecuencias.

Y continúa

Reconocemos que el colonialismo ha llevado al racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, y que los africanos y los afrodescendientes, las personas de origen asiático y los pueblos indígenas fueron víctimas del colonialismo y continúan siéndolo de sus consecuencias. Reconocemos los sufrimientos causados por el colonialismo y afirmamos que, dondequiera y cuando quiera que ocurrieron, deben ser condenados y ha de impedirse que ocurran de nuevo. Lamentamos también que los efectos y la persistencia de esas estructuras y prácticas se cuenten entre los factores que contribuyen a desigualdades sociales y económicas duraderas en muchas partes del mundo de hoy.

Para que no lo olvidemos, alrededor de 5,5 millones de africanos fueron traficados al Caribe colonizado por los británicos (mi tema en esta contribución), entre los siglos XVII y XIX. En 1834, solo quedaban 800.000. Se puede ilustrar la «barbarie» de la trata a la que se refirió la Declaración de Durban citando una opinión de 1854 sobre el papel de España y Gran Bretaña en la trata y el comportamiento hacia a los africanos esclavizados, que equivalía a un desastre demográfico, en comparación con el aumento de la población esclavizada en los EE.UU.

En ese año, un folleto impreso para la Sociedad Histórica de Maryland por John D. Toy, titulado «Comercio de esclavos africanos en Jamaica: trato comparativo de los esclavos», indicaba que, en 1790, los Estados Unidos tenían 697,897 africanos esclavizados y para 1850, la población había aumentado, principalmente por medios naturales, a 3.204.089, lo que equivale a un aumento en 60 años de 2.5 millones. Por otro lado, España importó 40.000 africanos a Jamaica durante el período 1509-1655, pero en 1655 cuando los británicos capturaron la isla, encontraron 1.500. Fíjate, muchos se habían escapado para formar escondites de Maroons (cimarrones). Durante los 179 años en los que Gran Bretaña participó en el TTA, se importaron 850.000 (según su cálculo porque la información reciente indica que Gran Bretaña continuó con el tráfico hasta 1811 e importó 1,2-1,5 millones a Jamaica). Sumando los 1500 que encontraron, tuvieron el control de 851,500 africanos desde 1655 hasta 1834. Se estima que 85,000 murieron durante el proceso de captura y traslado a la isla. Al independizarse en 1834, Jamaica tenía 322,421 personas esclavizadas, una mortalidad de más de 1 / 2M.

Sin embargo, aplicando la fórmula utilizada para estimar el crecimiento de la población en los Estados Unidos, el artículo de 1854 propone que, dentro de los 45 años de la presencia británica en Jamaica, la población esclavizada de la isla debería haber aumentado a 2.931.450 individuos. Por el contrario, en 179 años perecieron poco más de 3 millones de africanos, es decir 17.000 por año. «Esta declaración no necesita comentarios», dice el autor del folleto. “Exhibe la esclavitud en la colonia británica de Jamaica, tolerada por el Parlamento de Gran Bretaña durante ciento setenta y nueve años, suficientemente repugnancia, sin habilidad dramática, para hacer el cuadro aún más repulsivo”.

Es por eso que, para las víctimas del holocausto africano, la justicia reparadora es el grito en todo el Caribe e internacionalmente. La reparación se define simplemente como la reparación en forma o formas acordadas (monetarias y / o no monetarias) por un daño o perjuicios cometidos. El conocimiento en el Caribe de los males cometidos a través de la conquista, la colonización, la reubicación forzosa de africanos, la esclavitud, la emancipación sin compensación y el continuo daño poscolonial, han impulsado el surgimiento de esta demanda de justicia reparadora. La mayoría de las personas conocen la acción de 2013 de los Jefes de Gobierno de CARICOM cuando colocaron peso político detrás del movimiento de reparación, al establecer la Comisión de Reparación de CARICOM presidida por el Prof. Sir Hilary Beckles, un Subcomité de primeros ministros presidido por el Primer Ministro de Barbados bajo cuyo mandato se estableció el Centro de Investigaciones sobre Reparaciones que dirijo y que tiene ya 3 años, y los Comités Nacionales en los Estados Miembros de CARICOM (y ahora hay unos diez). Pero mucho antes de eso, los pueblos indígenas, los africanos esclavizados, los defensores de la justicia posterior a la esclavitud, los rastafari del siglo XX, los académicos, los activistas de la sociedad civil y políticos individuales como Ralph Gonsalves y Mike Henry, participaron activamente en el movimiento.

El Plan de Acción de Diez Puntos de CARICOM es el Plan para la demanda regional de reparación de Gran Bretaña, Dinamarca, Holanda, España, Portugal, Francia, Suecia, Noruega y algunos otros países. Incluso un barco que enarbolaba la bandera rusa traficaba con africanos a Cuba. Los 10 puntos son:

(1. Completa disculpa formal 2. Programa de Desarrollo para los pueblos originarios. 3. Repatriación para aquellos que los escojan. 4. Construcción de instituciones culturales. 5. Atención a la crisis de salud pública. 6. Campañas de alfabetización. 7- Programa para el conocimiento sobre África. 8. Rehabilitación psicológica. 8- Transferencia de tecnologías. 10. Cancelación de la deuda,)

No todos están a bordo del tren de reparación. Las voces opuestas utilizan los siguientes argumentos:

• La esclavitud fue hace demasiado tiempo atrás

• No hay víctimas / todos están muertos

• Los descendientes no pueden reclamar en nombre de sus antepasados

• La mayoría de los pueblos caribeños no están a favor del movimiento

• Los caribeños se oponen a la repatriación

• Fueron los africanos quienes vendieron a nuestros antepasados

• Es un asunto demasiado complicado

• Los gobiernos coloniales anteriores no pueden pagar

• Era legal en ese momento

Nuestro deber como activistas y educadores es aumentar la educación en torno a las justificaciones, incluyendo que:

• Existe un acusado (o agresor)

• No se puede negar el hecho de que la esclavitud en las plantaciones proporcionó el andamiaje para el avance industrial de Gran Bretaña. La economía de las plantaciones del Caribe fue un engranaje importante en el floreciente sistema de comercio atlántico de Gran Bretaña. Tal era la capacidad productiva de la región que el profesor Richard Sheridan calculó la riqueza total de Jamaica solo en 1775 en 18 millones de libras esterlinas. Desde entonces, las estimaciones de Sheridan han sido revisadas por el historiador económico Prof. Trevor Burnard, quien sostiene que la riqueza de la isla era, en £ 25 millones de libras esterlinas, unos £ 7 millones (o 39%) más alta. Esa riqueza es un testimonio de la capacidad productiva de la isla y, lo que es más importante, de su viabilidad económica durante el siglo XVIII. En comparación con la parte continental de América del Norte, los ingresos per cápita de los plantadores del Caribe eran significativamente mayores que los de sus contrapartes continentales.

• La injusticia está bien documentada

• Las víctimas son identificables como un grupo distinto

• Los descendientes de grupos victimizados continúan sufriendo daños

• Nada en el derecho internacional impide que los descendientes reclamen en nombre de sus antepasados

• También existe un precedente para el pago de reparaciones. Quizás el ejemplo más flagrante de reparación histórica es el de Haití, donde bajo una demanda francesa de 1825, ese país tuvo que pagar 150 millones de francos (reducidos a 90 millones), pagados solo en 1947. El segundo es el de 20 millones de libras esterlinas como reparación a los plantadores británicos por esclavizados liberados.

La reparación es una causa justa. Según Sir Ellis Clarke, primer presidente de Trinidad y Tobago y segundo y último gobernador general:Una potencia administradora … no tiene derecho a extraer durante siglos todo lo que se puede sacar de una colonia y cuando se ha hecho, liberarse de sus obligaciones … La justicia exige que se repare al país que ha sufrido los estragos del colonialismo…” [1964].

Fuente: http://laventana.casa.cult.cu

Participa hoy y mañana en conferencia internacional por el 20 aniversario de Durban

En el marco de las actividades que se desarrollan por la conmemoración de los 20 años de la Tercera Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancias, celebrada en la ciudad de Durban-Sudáfrica en el año 2001, Afroamiga te invita a participar en estas conferencias que se llevarán a cabo el jueves 09 y viernes 10 de septiembre, las cuales contarán con ponencias de especialista en los temas de afrodescendencia, racismo y discriminación.

Caminos que marcó Durban: 20 años después

En estas pocas líneas quiero destacar uno de los acuerdos más determinantes en la causa que suscribo como afrovenezolano: una identidad, que como he sido interpelado al respecto en diversas ocasiones, es inalienable, intransferible e irrenunciable.

Desde el 30 de agosto y hasta el 8 de septiembre se estarán conmemorando 20 años de la Tercera Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancias, a partir de su celebración en la ciudad de Durban-Sudáfrica en el año 2001, acontecimiento histórico en materia de derechos humanos, esperado y realizado, que marcó una inequívoca diferencia en el siglo.

Habiendo realizado Naciones Unidas las dos primeras conferencia mundiales:

La primera en Ginebra (Suiza) en 1978, donde fueron abordados temas importantes como la condena de la política de apartheid practicada en Sudáfrica.

La segunda, donde se exhortó a adoptar medidas contra todas las ideologías y prácticas como el apartheid, entre otras generadoras de exclusión, odio racial, intolerancias que atentaran contra los derechos humanos y las libertades fundamentales del ser humano y los grupos sociales; también realizada en Ginebra en 1983.

De modo que, en una distancia de 18 años de espera para volver a tratar una temática sensible y delicada, no sólo desde la decencia humana sino desde el compromiso con los diversos países y grupos sociales del planeta, víctimas del racismo, la discriminación racial, exclusión, entre los cuales se encontraba África y su diáspora.

Naciones unidas hasta aquel entonces había realizado tres conferencias mundiales sobre esta materia.

Permítanme, dar testimonio como testigo presencial y parte de la delegación de activistas de la Red de Organizaciones Afrovenezolanas de la cual formé parte junto a la activista Nirva Camacho y el activista Jesús Chucho García.

La conferencia, tenía en su agenda importantes temas en materia de derechos humanos. Entre los más polémicos estaban las reparaciones, para las y los africanos y sus descendientes, dada la inmoral, e injustificable y condenable esclavitud. Además de la devolución de las tierras a los Palestinos ocupadas por el gobierno Israelita. Aunado a esto, otra discusión sensible como fue la del temor de permitir que se comparara el sionismo con racismo; situación suscitada una semana antes de la conferencia de los gobiernos, sobre los temas antes expuestos en la conferencia de los movimientos sociales, en su inmensa diversidad de organizaciones de la sociedad civil, u Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s), nomenclatura dada por las Naciones Unidas, en su lenguaje.

Comenzaba la tensión y las presiones, no gratuitas, sobre la conferencia mundial. El boicot del gobierno de los estados unidos a la conferencia, sus amenazas, el chantaje; tanto a gobiernos como delegaciones de países participantes.

El documento de los debates y discusiones en materia de derechos humanos expresadas por los movimientos sociales o la sociedad civil son vinculantes y además todas esas preocupaciones y demandas de las victimas por violaciones de esos derechos, forman parte de los debates y acuerdos en la conferencia oficial de los estados y gobiernos parte del sistema de las Naciones Unidas, quienes están obligados a escuchar qué piensan y proponen en materia de derechos humanos a través de organizaciones sociales de base.

Los movimientos sociales de África y su diáspora en las Américas y el Caribe estábamos muy claros. Para nosotros, bajo las líneas políticas de Alianza Estratégica Afro-latina y caribeña, entre los temas importantes de la conferencia mundial, consensuadas en la Pre Conferencia de Las Américas en Santiago de Chile del año 2000, estaban las reparaciones y el reconocimiento como actores políticos y sociales afrodescendientes, dentro del sistema multilateral.

En este marco de premisas, por un lado estaban las delegaciones de los Estados y gobiernos que buscaban dar soluciones para superar el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancias y, por el otro lado, un pequeño grupo muy poderoso formados en un bloque, unidos por el viejo y decadente ideario del sistema colonial imperial, haciendo resistencia por mantener su hegemonía mediante la vieja estrategia del chantaje a otras delegaciones de los gobiernos, a quienes amenazaban con quitarles respaldo político y fondos financieros, si votaban o apoyaban propuestas de los artículos del proyecto de declaración, así como también el plan de acción surgido en la conferencia de Durban para ser suscrito por los estados y sus gobiernos participantes.

En consecuencia temas como: el colonialismo, la esclavitud y el secuestro, comercio de hombres, mujeres, jóvenes, niños y niñas libres de origen africano que en su lenguaje colonial agresor llaman “trata negrera”, no fueron discutidos en la conferencia como tampoco las reparaciones. Con alevosía y ventajismo del bloque colonial, pasaron esta importante discusión, a una “comisión especial” conformada, además, por las delegaciones oficiales de los gobiernos de los Estados Unidos, Francia, España, Portugal, Holanda, Israel entre otros, es decir por aquellos que deben y aún no han pagado de ninguna de las maneras esperadas por quienes han sido víctimas de sus comercios y sistemas inmorales, criminales, sobre los cuales han construido su poderío.

Queda claro que el temor, de que, si se aprobaran algunos de esos temas para su discusión, cabría el ser utilizados para futuras demandas en tribunales, contra estos países responsables de repudiables y condenables crímenes de lesa humanidad.

Desde la perspectiva de los movimientos y sujetos sociales suscribientes de la conferencia de Durban-Sudáfrica del año 2001, era apenas el comienzo de una dura lucha por el reconocimiento como actores políticos y sociales demandantes de la revisión de un proceso histórico y social secuestrado por intereses imperiales.

En el preliminar de este hito histórico se decía: “entramos negros y salimos afrodescendientes”, posicionando ante el mundo el concepto de Afrodescendiente ya no como una cuali|dad dependiente del racismo y el lenguaje colonial que asignó el adjetivo “negro” como nombre de un sujeto sin derechos; sino la conquista de una identidad que resignifica los derechos de un sujeto político con una identidad política, poseedora de una voz propia desde el producto colectivo de su historia, la cual está fundamentada en las acciones que han marcado desde la cotidianidad ancestral y presente, sus luchas. En Durban se dio, por así describirlo, una demostración del más alto nivel político y de conciencia, de lo que somos y lo que ser Afrodescendientes, en el sentido político del discurso.

Hoy día, en las agendas del sistema multilateral las y los afrodescendientes forman partes de las discusiones de los gobiernos para la implementación de políticas públicas que se conviertan en calidad de vida.

En Durban, por primera vez en la historia:

  • Se reconoció el colonialismo, la trata y la esclavitud como crímenes de lesa humanidad.  Partiendo de allí :
  • Se logró la creación del grupo de trabajo de las Naciones Unidas en Ginebra, para los  africanos y los afrodescendientes.
  • La designación de un relator especial sobre los derechos humanos para los afrodescendientes.
  • Otro relator especial para  los afrodescendientes en la región de las Américas y el Caribe.
  • Los talleres sobre derechos humanos para las y los afrodescendientes.
  • El decenio para las y los afrodescendientes 2015-2024.
  • El foro especial para las y los afrodescendientes


Y por último:

El día internacional de las y los afrodescendientes todos los 31 de agosto de cada año. Estos significativos e importantes avances en materia de derechos humanos son el resultado de la conferencia de Durban para el reconocimiento de las y los afrodescendientes a lo interno de los gobiernos y estados partes del sistema de las naciones unidas.

Muy a pesar de que los actos terroristas acaecidos el 11 de septiembre del año 2001 contra las torres gemelas en la ciudad de New York, empañaron los logros políticos en materia de derechos humanos y los acuerdos alcanzados obtenidos y manifestados tanto en el Proyecto de Declaración y el Plan de Acción de Durban por los movimientos sociales en esta tercera conferencia mundial, la causa se mantiene en pie tanto en la demanda como en las conquistas.

Lo antes expuesto, el largo camino recorrido y el que se tiene por recorrer, es de exhortar a los gobiernos en estos inicios de siglo:

A reparar y resarcir la deuda histórica que tienen con las y los africanos y sus descendientes, como víctimas del colonialismo, la esclavitud y la trata del comercio europeo.

A poner en marcha el Plan de Acción de Durban, quen cumple 20 años llamando a la conciencia de los pueblos y sus gobiernos, dada la vigencia del racismo, la discriminación racial y las groseras y odiosas desigualdades sociales que aún la acompañan, de manera insoslayable contra los afrodescendientes y los pueblos originarios de parte del neocolonialismo. Prueba de ello las masacres y asesinatos contra afros e indígenas en Colombia, la brutalidad racial policial contra los afros en Estados Unidos, la violación sistemática de los derechos a las tierras a los pueblos originarios de Brasil, el “silenciado” asesinato del presidente de Haití en el ejercicio de sus funciones por un grupo de mercenarios en supuesta complicidad con el gobierno colombiano, amén de la deuda histórica de Francia con este país hermano, y por último, el bloqueo criminal y genocida contra Venezuela donde los más vulnerables y afectados son los pueblos y comunidades afros, y pueblos originarios, entre otros grupos sociales de la que hacen vida en la región.

En espera que la justicia histórica nos alcance a todos y ordene lo que resta por ordenar cumplimentando este propósito de aquellos que hemos sostenido el compromiso que sellamos en Durban al exponer nuestras causas y explicitar nuestras luchas y demandas.

Por Jorge Guerrero Veloz 

Investigador militante del Movimiento Afrovenezolano y diplomático venezolano

Fuente: Rebelión

Desarrollan en Caracas I Encuentro de Mujeres Afrodescendientes “¡Cimarroneando por la Patria!”

Este jueves, el Ministerio del Poder Popular para la Mujer e Igualdad de Género (MinMujer),llevó a cabo el I Encuentro de mujeres afrodescendientes “¡Cimarroneando por la Patria”, en la Casa de las Primeras Letras Simón Rodríguez de Caracas.

El encuentro contó con la participación de mujeres diputadas y mujeres de organizaciones sociales que han venido luchando en la construcción de un país libre, donde no exista la discriminación, ni racismos.

La actividad fue organizada por el Viceministerio de Igualdad de Género y No Discriminación, a cargo de Yzamary Matute, para plantear la necesidad de fomentar la articulación con sectores, organizaciones y movimientos de mujeres afrodescendientes; difundió el organismo en nota de prensa.

Matute precisó: “Me encuentro pensando, repensando y organizando lo que serán las futuras mesas de trabajo, para seguir contando desde nuestra afrovenezolanidad, cultura, organización para proyectar desde lo económico y lo social, la lucha contra el racismo, contra el capitalismo, contra el patriarcado, que es principalmente el enemigo en contra de la mujeres y en contra de los pueblos afrodescendientes de nuestra patria”.

El Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, se encuentra trabajando para apoyar al sector mujer y del mismo modo orientar, acompañar y beneficiar al pueblo afrodescendiente con espacios de debates para profundizar en las políticas de trabajo.

Fuente: VTV

Asamblea Nacional declara el 31 de agosto como Día Nacional de los Afrodescendientes

La Asamblea Nacional declaró el miércoles 31 de Agosto, Día Nacional de los Afrodescendientes en sesión extraordinaria presidida por su presidente Jorge Rodríguez. 

El acuerdo fue propuesto por la diputada, Demetria Monasterio Vásquez, quien explicó que este acto reconoce la lucha de todos los afrodescendientes venezolanos, e insta al estudio para erradicar toda forma de discriminación racial.

Fue el 28 de diciembre de 2020 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución para proclamar el 31 de agosto como el Día Internacional de las Personas Afrodescendientes.

Para nadie es un secreto que el pueblo afrovenezolano, en estos 20 años, ha obtenido muchos más logros en el campo de su reconocimiento como parte constitutiva de la venezolanidad que los que tuvo en más de 500 años.

Dijo que “pasamos la primera mitad del siglo XX luchando para que se nos reconociera como parte importante de esta sociedad, para que se valoren todos nuestros aportes a la formación de esta República, basta solo leer a la intelectualidad venezolana de la primera mitad del siglo XX, para ver como se expresaban del pueblo afrovenezolano”.

También reflexionó acerca de lo sucedido en la última mitad del siglo XX, como resultado del trabajo de movimiento social afrodescendiente, si bien ha recogido el legado de los que nos antecedieron en esta lucha, se ha dado  el salto político, no solo al reconocimiento y manifestaciones culturales, sino además de reconocer al afrodescendiente como parte de una clase como pueblo luchador para que en estos últimos años se asuma y se acepte que en Venezuela hay discriminación racial.

Finalmente, expresó Monasterio que “Chávez con su capacidad de escucha nos oyó, nos entendió y asumió junto con el pueblo indígena al pueblo afrodescendiente, no por casualidad la oligarquía lo llamaba zambo, una manera de decirle que no era blanco y, si uno está parado en sus dos pies y con la cabeza bien puesta sabe que no se debe avergonzar sino más bien sentirse orgulloso de serlo”.

Fuente: VTV

Foros sobre varios temas en celebración día de los afrodescendientes

La celebración de este día busca fomentar el respeto de los derechos humanos y libertades fundamentales de los afrodescendientes

Autoridades mundiales y locales analizarán hoy los desafíos y oportunidades a priorizar en los compromisos con los afrodescendientes, durante la segunda jornada en Costa Rica de la primera celebración del día internacional de esa población.

Esos compromisos fueron asumidos en la proclamación del Decenio Internacional de los Afrodescendientes, en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, en la Declaración y el Programa de Acción de Durban, en el Consenso de Montevideo, en la Declaración de San José y en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, recordaron sus oganizadores.

Poco antes realizarán el foro inaugural de la conmemoración del Día Internacional de las Personas Afrodescendientes, con el lema Acelerar la implementación de los compromisos internacionales para promover los derechos de esa población para su reconocimiento, justicia y desarrollo.

Las palabras introductorias serán de la vicepresidenta de Costa Rica, Epsy Campbell, y del director regional para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa), Harold Robinson, y la participación de Dorothy Davis, Congressional Black Caucus Institute y Representante de la Global African Diaspora Initiative ante Naciones Unidas.

La conmemoración del primer Día Internacional de las Personas Afrodescendientes, que se realizará de forma bimodal -presencial/virtual-, comenzó anoche en Costa Rica con una actividad político-cultural en el capitalino Teatro Nacional.

La celebración de este día por primera vez busca fomentar el respeto de sus derechos humanos y libertades fundamentales, contribuir a la eliminación de todas las formas de discriminación contra los afrodescendientes y promocionar la diversidad de la herencia y las contribuciones extraordinarias de la Diáspora Africana.

Al acto inaugural del festejo, que se extenderá hasta el sábado venidero en San José y Cahuita (provincia de Limón) asistieron el presidente Carlos Alvarado, Campbell y Robinson.

El mandatario tico calificó de incalculable el valor que la cultura afrodescendiente ha dado a la nación, por eso es justo y necesario reconocer los esfuerzos incansables de esas mujeres y hombres que desafiaron la historia, las leyes y la injusticia, por obtener primero su libertad, y segundo, porque se reconocieran sus derechos igual que los de todos.

Nuestro compromiso es devolver esa deuda histórica, pero no solo durante la conmemoración, sino con acciones que transciendan festividades, resaltó Alvarado.

Durante la velada cultural presentaron la canción Vengo de una tierra, una exaltación de la afrodescendencia en toda su diversidad.

Fuente: Prensa Latina

2021: Por primera vez se celebra El Día Internacional de los Afrodescendientes

En el año 2021 se celebra por primera vez el 31 de agosto el Día Internacional de los Afrodescendientes, en homenaje a las contribuciones de la diáspora africana alrededor del mundo, así como sensibilizar a la población acerca de la necesidad de eliminar las formas de discriminación contra los afrodescendientes.

La creación de esta efeméride fue presentada por Costa Rica, copatrocinada por 52 países miembros para su aprobación en Asamblea General de las Naciones Unidas.

Esta declaración se genera en el marco del centésimo aniversario de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Negros del Mundo, mediante la cual se reconoció el 31 de agosto como día para celebrar las contribuciones de los afrodescendientes y las diásporas alrededor del mundo.

Con ello se quiere reafirmar la libertad e igualdad de derechos, reconociendo su potencial de contribución al desarrollo y bienestar de la sociedad.

Decenio Internacional de los Afrodescendientes: un antecedente esencial

Uno de los principales antecedentes de la creación de esta efeméride lo constituye el Decenio Internacional de los Afrodescendientes, proclamado en el año 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Esta proclamación se centra en la protección de los derechos de las personas de ascendencia africana, así como en el reconocimiento de sus aportaciones y la preservación de su patrimonio cultural.

A pesar de haber alcanzado algunos progresos en los ámbitos legislativo, normativo e institucional, siguen manifestándose diversas formas de discriminación racial, marginación y exclusión, evidenciado en desigualdades estructurales en materia de derechos humanos.

Por otra parte, la pandemia por COVID-19 ha impulsado la necesidad de abordar las desigualdades y el racismo sistemático en materia de salud, un derecho humano fundamental para todos.

Libros sobre los afrodescendientes

En esta sección recomendamos algunos títulos de libros y novelas de escritores que analiza situaciones, posturas y vivencias de la población afrodescendiente:

  • Ser Mujer Negra en España (Autora: Desireé Bela-Lobedde. Año: 2021): la autora cuenta sus vivencias como mujer de color en España. Una lectura esencial para entender el racismo y tomar conciencia sobre ello.
  • Afrodescendientes y la Matriz de la desigualdad social en América Latina: retos para la inclusión (Autor: CEPAL. Año: 2020): brinda información actualizada sobre las condiciones de vida de las personas afrodescendientes en América Latina en diversos ámbitos de desarrollo, en el marco de profundas desigualdades estructurales.
  • El Color de la Justicia: la nueva segregación racial en Estados Unidos (Autora: Michelle Alexander. Año: 2017): esta escritora y jurista afroamericana describe la disparidad racial existente en el castigo penal en Estados Unidos.
  • Rotundamente Negra y otros Poemas (Autora: Shirley Campbell Barr. Año: 2013): un poemario con textos paradigmáticos, emotivos y significativos sobre la mujer afrodescendiente.
  • Aportes del Pueblo Afrodescendiente: la historia oculta de América Latina (Autora: Elvia Duque Castillo. Año: 2013): muestra información biográfica de los principales personajes póstumos del pueblo afrodescendiente de América Latina.
  • Las Negras (Autora: Yolanda Arrollo Pizarro. Año: 2012): cuenta la historia de tres esclavas, quienes cansadas de la esclavitud y de las restricciones a la libertad trasgredieron, infringieron y quebrantaron el orden.

Fuente: Noticias Barquisimeto

Mujeres africanas y afrodescendientes: experiencias de esclavitud y libertad en América Latina y África

Las experiencias y contribuciones de miles de mujeres africanas y afrodescendientes en distintos continentes y regiones han sido documentadas por varios estudios; sin embargo, ésta es la primera vez que se ofrece en español una visión de conjunto, comparando realidades de mujeres esclavizadas y libres de origen africano en puertos ciudades o haciendas en diversos países de América Latina y África.

Esta obra reúne textos de especialistas que atestiguan distintas vivencias de mujeres “negras, mulatas, morenas o pardas” en Perú, México, Argentina, Nigeria, Costa Rica, Brasil, Angola y Senegal. A través de testimonios sobre las condiciones de sometimiento y sujeción que vivieron, pero también de resiliencia, a través de la lucha por su libertad o la de sus hijos, las demandas por maltrato, la huida como cimarronas de la esclavitud, pero también como mujeres que formaron parte de la élite comerciante y esclavista, este libro nos ofrece un panorama de las heterogéneas vivencias de estas mujeres a lo largo de varios siglos.

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Las Reparaciones de la CARICOM: una expresión del cimarronaje en el Caribe

Por Meyby Ugueto-Ponce

Maroon, marron, son voces inglesas y francesas respectivamente que provienen de la palabra en castellano cimarrón. Esta última se usaba al principio de la colonia para llamar al ganado vacuno que se escapaba de las plantaciones en la isla La Española (hoy Haití y República Dominicana). Poco se menciona que luego fue usada para llamar a la población indígena esclavizada que huía del yugo español; pero sí se sabe de su asociación con la población negra esclavizada que se fugaba hacia los montes y serranías, para estar fuera del alcance las unidades carcelarias monoproductoras de haciendas, plantaciones, hatos, ingenios, etc. Ya para finales de 1530 la palabra cimarrón era usada principalmente para hacer referencia a estas autoliberaciones, individuales o colectivas, que agenciaban africanas, africanos y sus descendientes. Para esta fecha la palabra cimarrón ya llevaba asociada las connotaciones de “fiereza”, “salvaje” e “inquebrantable” por parte de los colonos europeos (Price, 1981).

El cimarronaje como proceso, ha sido tomado como bandera de activistas e intelectuales de la causa afrodescendiente en toda la región, para hacer una propuesta filosófica-existencial y antirracista de la diáspora africana en las Américas, contraria al imaginario de “salvaje” que se asoció a esta palabra. En Brasil, Abdias do Nascimento (Do Nascimento, Abdias, 1980) fue uno de sus primeros exponentes; en Venezuela contamos con los aportes de Jesús “Chucho” García (García, 2006), en Ecuador a Edison León, entre muchos otros y otras, quienes han aportado sus reflexiones intelectuales y militantes para construir conocimiento (episteme) desde lo afro para lo afro.

Caracterizo los procesos de cimarronaje como una insistencia de la población africana y sus descendientes de reafirmar su identidad. Los cumbes, rochelas, manieles, palenques y quilombos constituyeron, entre otras, formas de “existir” en la sociedad colonial; fueron una forma de “estar” y de “retar” la subalternización; y, sobre todo, fueron un proyecto sociopolítico alternativo y propio, orientado a rehacer sus vidas de forma colectivamente digna y amorosa. El sentido ontológico, es decir la búsqueda del “ser”, que posee la decisión de huida es fundamental para esta “episteme de la existencia”, dado que se orientó hacia la conformación de espacios colectivos de libertad, heterogéneos y relativamente autónomos del sistema opresor.

Esta tesis nos permite comprender al cimarronaje más allá de sólo una respuesta a la no adaptación del tutelaje del amo, más allá de la muy extendida idea que alude a la imposibilidad de los fugados a seguir las normas de la autoridad, más allá de ver la huida como una acción irracional de ruptura para aislarse en montañas y selvas; sostengo que el cumbe, por el contrario, fue un lugar para existir, construir, planificar, crear, incluir, dignificar, y sobre todo para amar… Los estudios hasta ahora realizados permiten trascender la limitada idea de que fue un espacio sólo para el pillaje, un espacio para amasijo del resentimiento y la venganza; ideas que lamentablemente han sido asociadas a este espacio de libertad y que han calado sobre todo en el imaginario colectivo.

Es por eso que creo que la mirada heurística (desde la investigación) debe centrarse en cómo los africanos y sus descendientes lograron tener la “consciencia” de que el propio sistema esclavista presentaba distintos modos de vivenciarlo, según la decisión del europeo en cuanto al uso del esclavizado como mercancía, según la situación del esclavizado y según la decisión que tomara este ante la situación. El cimarronaje fue uno de esos tantos modos de vivenciar y resistirse a la esclavitud y, al mismo tiempo, una de las formas de reconstruir y dignificar la vida de las y los afrodescendientes.

Las Reparaciones. Una expresión del cimarronaje.

“Me descubro un día en el mundo y me reconozco un solo derecho: Exigir del otro un comportamiento humano (…) Debo acordarme, a cada momento que el verdadero salto consiste en introducir la invención en la existencia”(Fanon, Frantz,1974).

Estos mismos objetivos que otrora fueron la base del cimarronaje, continuaron y han continuado en la vida de la población descendiente de africanas y africanos en América y el Caribe a propósito de reconstruir sus vidas. Se presenta de diversas y múltiples maneras, a pequeña escala, mediana y, como es el caso de Las Reparaciones, a escalas realmente inclusivas de toda la diáspora.

Las reparaciones se refieren a la demanda global que hicieran inicialmente 15 países integrantes de la Comunidad del Caribe y Mercado Común (CARICOM) desde el año 2013 en la isla de San Vicente y las Granadinas, organizados en la Comisión de Reparación CARICOM para hacer un llamado a la justicia ante el genocidio cometido por las naciones europeas imperialistas de Alemania, Bélgica, Gran Bretaña, España, Francia, Países Bajos, y Portugal, a África y a América, durante el comercio triangular y el sistema esclavista.

La colectivización que hicieran Antigua y Barbuda, Barbados, Belice, Guyana, Jamaica, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, las Bahamas, Dominica, Granada, Haití, Montserrat, Saint Kitts y Nevis, así como Trinidad y Tobago, en un inicio, y la incorporación de países del continente, como Venezuela (2018), de la necesidad de unir esfuerzos en la búsqueda de visibilización de este crimen de lesa humanidad, nos habla de la necesidad de seguir la reconstitución del ser, de la dignificación como personas, pero sobre todo, es una declaración de identidad política de la diáspora, en un mundo en crisis por las fuerzas renovadas del capitalismo y la homogeneización.

Esta exigencia se concentró en el llamado Programa de Justicia Reparatoria del Caribe (CRJP por sus siglas en inglés), con la aprobación inicial de 14 Estados de forma unánime el 10 de marzo de 2013. A través de un decálogo de claros argumentos, el programa exige 1) disculpa moral pública a los gobiernos europeos, por el atroz hecho de haber agenciado la trata trasatlántica y la esclavitud; 2) un programa de repatriación de quienes lo necesiten ya que la trata constituyó el mayor ejemplo de migración forzada que ha sufrido la humanidad; 3) un programa de desarrollo para poblaciones indígenas americanas; no puede entenderse el genocidio sin su concomitante apropiación de tierras; 4) la creación de espacios culturales y científicos para la investigación y la construcción de una narrativa reivindicativa de la diáspora con las mismas oportunidades para la población afrodiaspórica; 5) resarcir la deuda en materia de salud de las poblaciones descendientes de africanos, dado el sostenido ambiente de aniquilamiento y stress al que estuvieron sometidos por siglos; enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, entre otras, deben reconocerse consecuencia de este crimen; 6) participación en la alfabetización de afrodescendientes, a causa de la desatención en la que quedaron sometidos luego de los procesos abolicionistas y de independencia; 7) la construcción de un programa de reconstrucción de conocimientos sobre África, dado el desarraigo del continente madre y la invisibilización de saberes producidos por la diáspora; 8) un plan de rehabilitación psicológica que tome en cuenta, para su superación, la deshumanización a la cual fue sometida la diáspora y la institucionalización de estos mecanismos en todos los ámbitos de la sociedad; 9) un mecanismo para la transferencia de tecnología, considerando que Europa ha alcanzado el estado económico en el que se encuentra, acumulando riquezas a partir de la desposesión de cuerpos e intelecto afrodescendientes, así como de los recursos de la tierra; y 10) la revisión de la cancelación de la deuda externa; sin una verdadera revisión de las continuidades coloniales y su exterminio, el ciclo del endeudamiento no se acabará. Europa debe estar consciente de su responsabilidad en el sostenimiento del gasto público de problemas sociales ocasionados por la colonización.

El carácter unionista de las Reparaciones es un elemento a resaltar en tanto trasciende la lógica colonial de la fragmentación de la que hemos sido víctimas. Fragmentación en el lenguaje, en la familia, en las fronteras, en lo político administrativo, etc. Y atiende la importancia de reconocer la diversidad como una característica de la Cuenca, pero que posee aún un enemigo común, el colonialismo, el neocolonialismo y el imperialismo. Carácter este derivado de la práctica cimarrona constitutiva de la diáspora.

Césaire nos lo recuerda,

“Es cierto que nosotros construimos una comunidad, pero una comunidad de un tipo muy particular, reconocible en lo que es, en lo que ha sido, reconocible en todo caso en que ella se ha construido en comunidad: en primer lugar, una comunidad de opresión experimentada, una comunidad de exclusión impuesta, una comunidad de profunda discriminación. Por supuesto, y ello va en su honor, comunidad también de resistencia continua, de lucha obstinada por la libertad y de indomable esperanza”(Césaire, 2006).

El cimarronaje tiene sobre todo eso, esperanza y dignidad, las que inspiraron a Witinila a tomar la decisión de cesar la humillación que sufría, con su huida; esas que hoy nos siguen impulsando a encontrar la libertad de forma hermanada en la diáspora. Para ello, el cimarronaje como episteme, tiene mucho que decir y aportar en un diálogo que debe plantearse entre iguales, no desde pretendidas ayudas u apoyos humanitarios, que producen amnesia de la deuda histórica que nos corresponde. Aún falta mucho por deconstruir, reconstruir y construir. Las nuevas claves para ello, aquellas que trasciendan los códigos de muerte del capitalismo y el racismo, se encuentran en esta filosofía de la existencia y la dignidad que construyó y sigue haciéndolo, la diáspora africana en las Américas.

Referencias Bibliográficas

Césaire, A. (2006). Discurso sobre el Colonialismo. Ekal Ediciones.

Do Nascimento, Abdias. (1980). O Quilombismo. Documentos de uma militância pan-africanista. Editora Vozes Ltda.

Fanon, Frantz. (1974). Piel Negra, Mascaras Blancas. Schapire Editor S.R.L.

García, J. C. (2006). Caribeñidad: Afroespiritualidad y Afroepistemología. El Perro y la Rana.

García, J. C. De la Pedagogía del Racismo a la Pedagogía del Cimarronaje.

Price, R. (1981). Sociedades Cimarronas. Siglo XXI América Nuestra.