Meyby Ugueto Ponce encarna historias de mujeres negras que fueron esclavizadas

Melby Ugueto Ponce. Perfil. FOTO: Franklin Perozo
Melby Ugueto Ponce. FOTO: Franklin Perozo

Ella está y crea en un espacio donde transitan la afrodiáspora, la danza y la investigación. La jovencita de La Trapatiesta, el Grupo de Danza y Música Popular Tradicional creado en los 90, en la Universidad Central de Venezuela (UCV) ahora es la directora artística del montaje “Memorias Danzadas. Voces Ancestrales de Mujeres Negras” que recrea historias y sentires de las mujeres esclavizadas del siglo XVIII.

Meyby Soraya Ugueto Ponce nació en la parroquia San Juan, en la Maternidad Concepción Palacios, en Caracas, el 17 de abril de 1977. Es la nieta de Ana Santiaga Ponce, oriunda de Curiepe. Meyby es descendiente de este pueblo fundado por negros libres y desde allí parte su investigación, activismo, creación, danza y arte.

A la investigadora afrovenezolana le interesan las poblaciones afrodiaspóricas. Se pregunta cómo el arte puede ser una vía de reflexión-transformación de los imaginarios que se tienen de la diáspora afro y de qué manera el arte puede contribuir a erradicar el racismo y el endorracismo en las sociedades.

La niña de Zaida Ponce, la sobrina mimada de Nuris Ponce, la mamá de Ismael, desarrolla su línea de investigación: “Imaginarios, discursos y subjetividades entre arte, cultura y poder en poblaciones afrodiaspóricas” en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Meyby Ugueto (IG: @curiepelasabana) dialogó sobre su montaje, su activismo antirracista, su creación transformadora y sus sueños.

Curiepe es la fuente de casi todo lo que hago. Un pueblo fundado por negros libres
¿De dónde viene su investigación, artivismo y creación afro/negra?

Curiepe es la fuente de casi todo lo que hago. La fuerza cultural de este pueblo fundado por negros libres, traducida inicialmente por mi abuela, mi tía y mi mamá han sido la base de todo mi trabajo. Cada una, a su manera, me enseñó el orgullo de ser negra y la reivindicación de esta condición, sobre todo ante las acciones racistas que aparecen cotidianamente.

Mi papá también fue vital, con una orientación clara de izquierda, me ayudó a que concientizara estos momentos violentos de discriminación. Al salir de la Escuela de Psicología de la UCV me di cuenta que no podía responder a preguntas estructurales sobre las poblaciones negras en Venezuela, desde el universalismo que predominaba en la formación sobre “el hombre y su psique”, así que me fui a hacer un Doctorado en el IVIC y centré mi estudio en Curiepe.

En el área artística debo decir que la experiencia en la Agrupación de danza y música popular tradicional venezolana La Trapatiesta en la UCV, durante los años de estudio en psicología fue neurálgica. Una escuela en todo el sentido de la palabra, donde pude recorrer el país desde la mirada del movimiento, de la danza y la música. Comprender la riqueza gestual venezolana y en especial la afrovenezolana fue un privilegio.

Dentro del proceso de formación de la Trapatiesta, que fue muy rico, variado y heterogéneo, conocimos la danza contemporánea de expresión africana de la mano de Carmen Ortiz. Esto, sin duda, marcó mi manera de ver y aproximarme a la danza fuera del ámbito tradicional. Aunque era muy difícil para mí, y aún sigue siéndolo, sentía muchas conexiones afectivas y expresivas que disfruté aprender. Hoy todo eso y más, aparece muy fuerte, como una necesidad expresiva, con miras a experimentarlo como lenguaje para contar historias de la diáspora afro.

¿Cómo llega a la literatura afrocaribeña?

Recuerdo los años de mi investigación doctoral sobre el caso Curiepe desde documentos de primera y segunda fuente. En especial, el libro del historiador Lucas Guillermo Castillo Lara, quien hace, a mi juicio, un excelente estudio de actores, un abordaje antropológico del hecho histórico más allá de la descripción cronológica de los acontecimientos. En ese recorrido, yo no podía creer que estábamos ganando los negros, que la fundación del pueblo de Curiepe iba a ser un hecho por parte de Juan del Rosario Blanco y sus compañeros. Es decir, esa historia no se parecía en nada a la de pasividad que una aprende en la escuela y que desde luego ni se habla en la universidad.

Luego, Franklin Perozo, mi esposo, quien siempre me acompaña y estimula en mis proyectos, me regaló el libro de Ana Teresa Torres, “Doña Inés contra el Olvido”, novela que ficciona este hecho fundacional, pero, visto desde la mirada y el sentir de la mantuana a quién las y los ancestros de los curieperos actuales, le quitan lo que ella considera sus tierras. Fue una forma maravillosa de comprender la violencia patriarcal y la condición étnico-racial funcionando en dos vertientes distintas, mujeres blancas y mujeres negras, oprimidas de formas diferentes, pero de forma jerarquizada. Este fue el encuentro con un género que me apasionó desde ese primer momento, la novela intrahistórica y autobiográfica afrocaribeña. Después siguió Michel Ascencio, Maryse Condé, Tony Morrinson y Fabienne Kanor.

¿Cómo llega a investigar los momentos de las mujeres africanas traídas a América? ¿De dónde viene todo este proyecto?

Viene de la docencia y de la danza al mismo tiempo, conjugado a través de una estudiante de posgrado en historia y también bailarina, quien conocía de mi trabajo tanto académico como artístico. Natasha García Riveiro (@lascosasqueguardo) es la responsable de mi inclinación hacia la perspectiva de género de mi trabajo, que había estado hasta ese momento centrado en los procesos de búsqueda, recuperación y mantenimiento de la libertad de poblaciones afrodescendientes en general. Natasha acude al IVIC con la pregunta sobre la posibilidad de encontrar evidencia documental y etnográfica sobre procedimientos de reproducción coercitiva de mujeres esclavizadas en el siglo XVIII. Sus indagaciones previas en el Pueblo de la Sabana, uno de mis pueblos vientre, le conducían al ahora Estado La Guaira, porque según algunos testimonios que había logrado recopilar de abuelas del pueblo, pudo haber existido un lugar con esa función durante la época colonial allí en la costa.

Eso nos llevó a una serie de actividades, entre ellas búsquedas de autoras venezolanas que abordaran el estudio de la esclavitud femenina como Inés Quintero, Dora Dávila Mendoza y Evelyne Laurent-Perrault. También participamos en un simposio para analizar la exposición denominada “Retratos Creoles III” de la Barbadense-Canadiense Joscelyn Gadner. Eso fue en el contexto de la II Bienal del Sur de Caracas en 2017, donde conversamos también con Casimira Monasterio, diputada afro, especialista en estética, sobre la narrativa plástica que Gadner desarrolla sobre la esclavitud y la resistencia de mujeres, alrededor de la interrupción del embarazo.

Memorias Danzadas nos introduce en el mundo sensible de mujeres esclavizadas en el siglo XVIII
¿De qué se trata la pieza Memorias Danzadas? ¿Es teatro? ¿Es danza? ¿Es danza y teatro a la vez?

Debo partir de mi experiencia. En La Trapatiesta siempre aprendimos a indagar y a buscar los elementos necesarios para poder decir, lo que los coreógrafos necesitaban expresar y lo que la tradición ameritaba. Recuerdo procesos intensos donde aprendimos diferentes técnicas de danza y de otras disciplinas, como el yoga, danza contemporánea, danza contemporánea de expresión africana, danzas afroperuanas, la técnica de Jerzy Grotowski, dicción, entrenamiento físico de alto nivel, canto, ejecución de instrumentos de percusión afrovenezolana, percusión afrolatina, instrumentos melódicos como el cuatro, etc.

Recuerdo las salidas de campo donde participamos en la construcción de los altares de los santos a las comunidades donde íbamos, la confección de la Cruz de mayo, las máscaras de La Zaragoza, etc. En fin, en La Trapatiesta nos enseñaron a pensarnos como artistas integrales. Memorias Danzadas es un fruto de La Trapatiesta. Es por eso que no sólo se basó en la danza, sino que echó mano de la palabra, la poesía, la improvisación, la pintura y el bordado, para introducirnos en el mundo sensible de mujeres que estuvieron sometidas a la sujeción durante el siglo XVIII.

FOTO: Franklin Perozo: Más ensayos y más historias
FOTO: Franklin Perozo: Más ensayos y más historias

¿Cuáles son las referencias teóricas y literarias que toma la pieza Memorias Danzadas?

Yo concibo este trabajo como un proceso largo, profundo, académico y personal, no sólo para mí como directora sino para las y los intérpretes. Tiene además un interés claro hacia combatir el racismo y endorracismo desde la implicación misma del elenco en el estudio de la esclavitud femenina. Eso nos hizo revisar literatura antropológica sobre la trata trasatlántica, sobre los procesos de resistencia y de reconstrucción cultural afrodiaspórica. Puedo nombrar a Edouard Glissant, Federico Brito Figueroa, Miguel Acosta Saignes; etc.

Revisamos textos sobre la esclavitud femenina, casos de resistencia agenciados por estas mujeres desde suicidios, homicidios, rebeliones, petición de derechos, aborto, huidas, etc. Inés Quintero, Dora Dávila Mendoza, y Evelyne Laurent-Perrault fueron nuestras primeras referencias en este punto.

Pero también revisamos estos temas desde la mirada artística, no sólo literaria, lo hicimos desde el discurso plástico de Joscelyn Gadner; desde los grabados del siglo XVIII que existen; desde el discurso cinematográfico de Luis Alberto Lamata con “Azú”; “La última Cena” de Tomás Gutierrez Alea; “Amistad” de Steven Spielberg. La música de Bob Marley, los ritmos afrocaribeños como el guaguancó, la guaracha, la salsa, desde la música del Grupo Madera. La poesía también nos acompañó, Robert Hayden, Derek Walcott, Georgina Herrera, Nancy Morejón; la literatura autobiográfica femenina afrocaribeña de Fabienne Kanor con Humus, la cual posee mucho peso en el hilo dramático de la pieza; “Yo Tituba, Bruja Negra de Salem” de Maryse Condé, y “Amargo y Dulzón” de Michael Ascencio.

Descríbame su elenco. ¿Cuánto tiempo ha durado el montaje?

Actualmente, en este proyecto participamos intérpretes en danza tradicional venezolana, intérpretes de danza contemporánea y percusionistas de ritmos africanos y afrodescendientes. Es un equipo de trabajo que se diversifica en las áreas de formación, dirección escénica, danza, teatro, diseño gráfico, producción, fotografía, comunicación y transmedia. Somos alrededor de 25 personas empujando este proyecto. Este proceso inició en 2019 y estaba pensado para estrenarse en marzo 2022; pero la COVID-19 nos encerró a todos. Así que retomamos ese proceso en abril de este año.

¿Cómo se sostienen? ¿Tienen previsto solicitar algún tipo de financiamiento?

Todo es autofinanciado, basado en el apoyo entre nosotras y nosotros, y basado en las alianzas con agrupaciones amigas e individualidades. Desde el alquiler del espacio para los ensayos, trabajo de campo, hasta los honorarios profesionales de docentes, músicos, fotógrafos, diseñadores, vestuaristas, quienes han aceptado participar sin pago monetario concreto. En este sentido, tenemos habilitado un botón para “donar” en nuestro sitio web https://proyectotramas2018.wixsite.com/meybysoraya/tramadanza de modo que nos permita atender aspectos de la producción, logística y movilidad para poder llegar con éxito al estreno.

Nombrarlas y corporizarlas danzando sus historias
Háblenos de la presentación y el lugar. ¿La entrada tendrá un costo?

La presentación será el jueves 29 de septiembre, a las 5:00 pm en el Centro Cultural Parque Central. Aprovechamos y extendemos nuestro agradecimiento a Marcela Lunar y a Miguel Herrera, del Centro Cultural, ya que sabemos que será un escenario propicio para nuestro trabajo. Se trata de una función foro donde además de ver la pieza, estaremos conversando con maestras de danza y teatro sobre el discurso de la mujer afro en las artes escénicas en el país.

Grandes maestras de la danza y el teatro como Casimira Monasterio, Flor Márquez Ugueto, Gloria Núñez, Betty Mendoza, Carmen Ortiz, Jericó Montilla, Yermi Martínez y Marinera Matos compartirán sus reflexiones y experiencias con nosotros y nosotras. La inversión son 5$ la entrada, pueden comprarla desde ya en las taquillas del teatro, escribiéndonos a nuestras redes sociales: Instagram: @memoriasdanzadas2022, a nuestro correo electrónico memoriasdanzadas@gmail.com o al siguiente chat de WhatsApp: 04169135113.

¿Después de este estreno, qué pasará con Memorias Danzadas?

Memorias Danzadas tiene proyectado un componente pedagógico a desarrollarse en comunidades que deseen estudiar la esclavitud femenina desde el arte como vía de comprensión y de transformación. Memorias Danzadas es parte de la línea de investigación que desarrollo en el IVIC llamada “Imaginarios, discursos y subjetividades entre arte, cultura y poder en poblaciones afrodiaspóricas”. Así que las presentaciones más que el fin, parecen el inicio de un camino heurístico interesante. Además, esperamos seguir profundizando el trabajo, siempre es mejorable.

¿Qué camino quiere seguir recorriendo después de esta presentación?

Mi sueño es poder convertir el espacio de la danza en el escenario de investigación-acción-transformación desde donde parta mi trabajo posdoctoral. La obra de arte posee una poderosa capacidad de enunciar el mundo que rodea y a sus creadores; al asumir el lugar de enunciación y al mismo tiempo las distintas interseccionalidades que constituyen a una persona (raza, género, clase, nacionalidad, religión, estatus migratorio, etc.), podemos comprender los imaginarios que subyacen a una cultura. A mí me interesan las poblaciones afrodiaspórica.

Entonces, yo me pregunto ¿cómo el arte puede ser una vía de reflexión-transformación de los imaginarios que poseemos sobre la diáspora afro? y ¿de qué manera el arte puede contribuir a construir subjetividades políticas que coadyuven a trascender el racismo y el endorracismo en nuestras sociedades? Ese es el camino que quiero recorrer después… El cuerpo y la performatividad constituyen un repertorio de memorias corporales y narrativas subjetivas que vale la pena profundizar más allá de la perspectiva folclorizada que ha predominado, y más bien atender el valor político, fundamentalmente antirracista, que posee.

¿Cuál es la esencia del mensaje que trae la pieza? Tomando en cuenta que en el país no abunda la creación y el arte que visibiliza los momentos/historia de las mujeres africanas traídas a América para ser esclavizadas.

El mensaje es la humanización de africanas y sus descendientes al poder preguntarles quiénes eran, cuáles eran sus motivaciones, deseos, luchas, tristezas, alegrías… En fin, nombrarlas y corporizarlas danzando sus historias.

El estreno del montaje “Memorias Danzadas. Voces Ancestrales de Mujeres Negras” será el jueves 29 de septiembre de 2022, en el Centro Cultural Parque Central (Caracas – Venezuela), a las 5 de la tarde.


Fuente: Revista La Marea

Autora: María Mercedes Cobo Echenagucia

Defensoría del Pueblo reconoce aportes de los Afrodescendientes

Defensoría del Pueblo reconoce aportes de los Afrodescendientes

La belleza del mestizaje de razas, etnias y culturas en nuestro país no está en los colores de la piel, sino en la diversidad cultural, histórica, artística y creativa de los venezolanos y venezolanas, algo que nos hace unos seres amables, dicharacheros, y con una resiliencia, creatividad y alegría que pocas sociedades del mundo tienen, y en eso los afrodescendientes han aportado mucho a la nación.

Es por ello, que la Defensoría del Pueblo (DdP), con su titular, Alfredo Ruiz Angulo, celebra y resalta los convenios y trabajos que la República Bolivariana de Venezuela sostiene actualmente con los pueblos africanos, caribeños y afrodescendientes luego de conmemorarse el pasado 31 de agosto el Día Internacional de los Afrodescencientes. Día especial para reconocer y agradecer sus aportes.

Desde la Institución Nacional de Derechos Humanos se han rubricado muchos convenios con la comunidad y organizaciones sociales afrodescendientes, así como también se han realizado cursos de formación, como el denominado Afrodescendencia (La Diáspora) y los Derechos Humanos con Visión Crítica, así como un Foro denominado “Una Mirada a la Afrovenezolanidad: Luchas y Logros, entre muchos otros. Además, de realizar diplomados en la Escuela Nacional de Derechos Humanos, formando a miles de personas en el tema, para identificar y erradicar cualquier forma de racismo o discriminación racial.

Igualmente, se ha contado con el trabajo conjunto con entes como el Instituto Nacional contra la Discriminación Racial (Incodir) y el Consejo Nacional para el Desarrollo de las Comunidades Afrodescendientes de Venezuela (Conadecafro), entre otros más, en la formación de servidores y servidoras de esta institución perteneciente al Poder Moral, que hacen constante acompañamiento y vigilancia para preservar los derechos humanos en todo el país.

Asimismo, la DdP ha firmado convenios con entes análogos de naciones africanas, tales como la Mediaduría de Benín, con la intención de promover programas educativos de intercambio y de investigación para la difusión y la efectiva protección de los Derechos Humanos, compartiendo el desarrollo y los avances que en materia de DD.HH. tienen la Defensoría del Pueblo de la República Bolivariana de Venezuela y el Mediador de la República de Benín.

En ese sentido, las partes han promovido la cooperación lo que permitió que funcionarios de la DdP viajaran a suelo beninés y capacitaran a funcionarios y funcionarias beninesas en todos los temas relacionados a los Derechos Humanos que contribuyan al enriquecimiento cultural y buenas prácticas de mediación, conciliación, convivencia y protección de los derechos humanos.

Otra nación africana con la que se ha trabajado de manera estrecha, desde principios de este año, es Guinea Ecuatorial, donde una delegación integrada por servidoras de la Dirección de Promoción y Divulgación de los Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo, viajaron a esa nación e impartieron un seminario de formación en materia de DDHH a los servidores y servidoras guineanas.

Como referencia histórica es importante resaltar que en agosto de 1920, mucho antes de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se celebró en Nueva York la Primera Convención Internacional de los Pueblos Negros del Mundo y como resultado de las discusiones, dirigidas por Marcus Garvey, con miles de delegados de diferentes países, se adoptó la «Declaración de los Derechos de los Pueblos Negros del Mundo».

El artículo 53 de dicha Declaración proclamó el 31 de agosto de cada año como un día internacional para celebrar a los pueblos afrodescendientes. Una fecha que reconoce sus luchas, esperanzas y resistencias, en un mundo donde todavía persiste la discriminación racial.

FIN PRENSA Defensoría

Exposición Diabladas en resistencia abrió sus puertas en Yare

En el marco de la celebración del día del Corpus Christi, fue inaugurada este lunes la XXXII exposición de artes visuales Diabladas en resistencia, en la Casa Museo Simón Bolívar de Yare en el estado Miranda.

La secretaria de Cultura de la entidad, Gabriela Simoza, indicó que la muestra de estas obras artísticas estará abierta al público durante 15 días consecutivos. «Esta recoge la historia, cultura y tradición del pueblo mirandino y su festividad declarada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco)«.

“Esta exposición reúne los trabajos de más de 20 artistas plásticos de todo el estado Miranda, quienes expusieron 52 cuadros y 18 esculturas para el disfrute de todas las personas que decidan visitar la ciudad de Yare”, indicó.

Además, la titular de cultura reconoció el trabajo articulado entre la Gobernación de Miranda y sus distintas secretarías para la rehabilitación integral de 312 viviendas, así como el embellecimiento de murales, fachadas, casco histórico y la plaza Monumento a los Diablos Danzantes de Yare.

Simoza extendió la invitación a toda la población para que conozca esta manifestación popular y religiosa con más de 300 años de tradición.

Fuente: http://www.miranda.gob.ve/

Venezuela afrocaribeña

Leyendo Visión de América, del escritor cubano Alejo Carpentier, quien vivió tanto tiempo en nuestro país, me encuentro con una visión caribeña de Venezuela que ha sido mutilada en nuestra historia. La insistencia del Comandante Chávez para que interiorizáramos la idea de nuestro frente caribeño y nos diéramos cuenta que Venezuela no limita al norte con el Mar Caribe, sino que nuestro mar termina colindando con Estados Unidos (dada su colonización de Puerto Rico) o con Francia (por la colonización de Martinica o Guadalupe), se reflejó en los mapas, donde al aparecer la Isla de Aves a 560 kilómetros de La Guaira puede apreciarse la magnitud del espacio marítimo venezolano. También en el estrecho hermanamiento con el Caribe en que no se habla español, particularmente con Saint Vincent y Las Granadinas o Dominica, que además forman parte del Alba. Petrocaribe es la prueba de esa conciencia caribeña.

Pero no es solo cosa de mapas o relaciones internacionales. La reciente República de Barbados o Granada comparten una historia común con nuestra afrovenezolanidad y hacen parte de tierras conocidas y habitadas por pueblos caribes mucho antes de la invasión europea.

Pueblos con los que tendríamos mucho más que compartir si miramos hacia nosotros y apartamos esa visión colonizada que nos separa de Haití, primera nación independiente de Nuestra América, donde una revolución real rompió con la esclavitud y enfrentó la agresión europea, nación que dio tanto a nuestra independencia pero que aparece tan poquito en el imaginario venezolano.

“Pequeñas islas” se atrevió a decir uno de esos agentes imperialistas que ha atentado contra Venezuela en estos años. Gente hermana, como Franz Fanon que supo pensar con plena profundidad el racismo colonialista que tanto tiene que ver con nuestra historia o el guyanés Walter Rodney, asesinado justo por develar esos mecanismos de la dominación.

Nuestro frente caribeño, afrocaribeño, no se limita a la costa, se proyecta hasta al sur, hasta El Callao. Si la educación es la formación de voluntades, como escribió Simón Rodríguez, hay que rehacerla para que abarque toda la plenitud de esta nación pluriétnica y multicultural. Por ahí está una clave para forjar nuestro lugar en el mundo.

Fuente: Últimas Noticias

11 de enero de 1820 se decreta abolición progresiva de la esclavitud en Venezuela

A petición de El Libertador “Simón Bolívar”, el Congreso de Angostura decretó la abolición progresiva de la esclavitud en todo el territorio nacional, el 11 de enero de 1820.

El principal objetivo de dicha solicitud era sumar a los esclavos a la causa republicana, que todavía no participaban en las guerras por la independencia.

Con este decreto se eliminaba la frase de la tradición colonial que decía “vientre de esclavo engendra esclavo”, por lo que la esclavitud llegaría a su final en cuestión de tiempo, liberando a las generaciones futuras.

Esta no fue la primera acción a favor de estos prisioneros, una vez que en 1810, pasados los hechos de Proclamación de la Independencia de Venezuela, se había prohibido la introducción y venta de cautivos en todo el territorio nacional.

Ya para 1811, se había acordado la libertad de aquellos esclavos que quisieran alistarse para combatir a favor de la República.

Fuente: albaciudad.org

Abrazan sus raíces ante la discriminación al cabello afro en Venezuela

«Pelo malo», «negativo», «desordenado», son algunos de los términos con los cuales se habla del cabello afro en la cultura venezolana. No solo se trata de un problema de estética, pero del rechazo, ya que es un indicio de la discriminación racial que sigue sucediendo en Venezuela.

Ya que requiere de cuidados muy específicos, muchas mujeres venezolanas se sentían forzadas a utilizar tratamientos alisadores. a ocultarlo y hasta invisibilizarlo. Todo esto, por el estereotipo negativo que envuelve a este tipo de cabello.

A pesar de la ley contra la discriminación racial promulgada en 2011, sigue habiendo exclusión y rechazo del mestizaje. Sin embargo, cada vez surgen más movimientos que buscan normalizar el cabello afro en la sociedad, así como el Movimiento Afro Venezuela.

Fuente: euronews.com

Demando mi libertad. Mujeres negras y sus estrategias de resistencia en la Nueva Granada, Venezuela y Cuba, 1700-1800

«En los relatos que constituye el libro Demando mi Libertad se rescata la voz de varias mujeres que a través de los tiempos nos trasmiten un objetivo común: defender su derecho de ser parte, en igualdad de condiciones, de una sociedad que se había construido sobre una fórmula de exclusión que racializaba las relaciones de género. En este sentido, los temas que aquí se tratan si bien se inspiran en la lectura de estas historias, reflejan problemas y temas de la mayor actualidad en el contexto de unas sociedades que, a pesar de las transformaciones políticas que las convirtieron en naciones independientes, siguen afincadas en la misma fórmula de exclusión de intensa raigambre colonial.»

Descargar el libro completo

Conoce el origen de celebración de la Cruz de Mayo en América Latina

La celebración de la Cruz de Mayo es una conmemoración religiosa cuyo origen en América Latina se remonta a la conquista española. 

En aquella época histórica, los misioneros desconocían la lengua de los nativos y aun así debían difundir el mensaje cristiano. Fue así que pensaron en la cruz, objeto de fácil construcción que colocaban a la vista de todos en la comunidad. Allí se administraban los oficios religiosos.

Los misioneros fundaron hermandades que se encargaron de mantener el culto a la cruz durante el mes de mayo, realizando una procesión en la que se le ofrecían flores y limosnas al santo objeto, mientras se convocaba a la gente para homenajearla.

Surgió así la tradición de «Vestir la cruz» el primero de mayo, y el día 3 concluía la festividad cuando la cruz del pueblo era llevada en procesión por la localidad. En el trayecto se cantaba y pasaba por las casas de los vecinos solicitando limosnas, hasta que era puesta en un altar preparado en algún inmueble del pueblo.

La también llamada “Fiesta de las cruces” se celebra en ciudades de España, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Trinidad y Tobago, Argentina, Colombia y Venezuela.  

En muchos de estos lugares adornan las cruces con coloridas flores, se realizan procesiones, bailes o se venera el madero en los cerros o lugares visibles para toda la población.

Este año debido a la pandemia del coronavirus, la celebración estará suspendida en algunas naciones de América Latina, mientras que otras la festejarán, siguiendo las medidas preventivas sanitarias establecidas por la cuarentena.

Venezuela

En la actualidad, las fiestas de la Cruz de Mayo se acompañan con diferentes elementos culturales que dejan ver como la celebración ha evolucionado y se ha convertido en una verdadera fiesta patronal.

Diferentes manifestaciones musicales como los galerones, punto y llano, fulías, malagueñas, romances y tonos, son los que le dan el movimiento a la fiesta utilizando los instrumentos típicos de la diferentes regiones venezolanas como cuatro, mandolina, guitarra, tambor cuadrado, maracas y acordeón.

Durante las fiestas se suelen repartir bebidas y dulces típicos que cada casa en las comunidades prepara para que todos tengan algo que disfrutar.

El Salvador

En las comunidades indígenas de El Salvador, la celebración del Día de la Cruz anuncia el inicio de la época lluviosa. Para festejarla, se coloca una cruz de palo de jiote en jardines, patios o terrenos donde se cultiva, y se adorna esta con diversos tipos de papel de muchos colores, especialmente de “china”, en forma de cadenas, cortinas y toallas; además de flores y frutos de la temporada como mangos, “coyolitos”, jocotes y naranjas.

El ritual de “adorar” la Cruz se hace en el lugar donde ha sido colocada y consiste en arrodillarse y persignarse, hacer una pequeña oración y tomar alguno de los frutos que son colocados para este propósito.

México

En las culturas mesoamericanas se realizaban un ritual al inicio del ciclo agrícola durante los primeros días del año, que coincidía en fechas con la celebración de la Santa Cruz. Su objetivo era pedirle a Tláloc que la temporada de lluvias fuera generosa y garantizar así una buena cosecha.

Al llegar los españoles, muchos rituales prehispánicos se fueron amalgamando con los católicos. La devoción a la Santa Cruz no fue la excepción y fue mezclándose con la petición de lluvias. Con los siglos, y tras varias modificaciones, esta fiesta híbrida fue ubicada el primer domingo de mayo del calendario católico.

Ese día las cruces son bendecidas y adornadas con papel de china y flores de colores. Además, coincide con el día del albañil en la nación centroamericana.

Fuente: Telesur

La crisis colonial: Venezuela 1750-1810

Sumamos a los documentos que constantemente Afroamiga pone a tu disposición este libro de la autoría de José Marcial Ramos Guédez, en el cual los investigadores y lectores en general interesados por la historia de la patria, de Simón Bolívar tendrán la oportunidad de conocer los distintos factores internos y externos, de carácter económico-social-político, jurídico y cultural, que ocasionaron un conjunto de conflictos, sublevaciones y conspiraciones, que en el transcurso de seis décadas, motivaron la ruptura del régimen colonial, establecido por la monarquía española en el territorio que posteriormente constituiría la nación venezolana

El texto producto de la investigación del autor consta de tres partes:

•  I – Antecedentes Históricos, las Instituciones de Gobierno en el Siglo XVIII, el Contexto Económico y los Grupos Étnicos-Sociales.

•  II. Movimientos Independentistas de Venezuela Segunda Mitad del Siglo XVIII y Primera Década del XIX.

•  III. Los Hombres que Conformaron la Generación de la Independencia

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Los Olvidados del 19 de abril de 1810, la fecha esencial de la independencia americana

Ha quedado en este texto demostrado el carácter de mestizo y de hombre sencillo de Juan Germán Roscio Nieves. No era un mantuano, como no lo eran muchos de los que participaron en el movimiento revolucionario que condujo al 19 de abril de 1810, el cual es la síntesis de corrientes anteriores como la de José Leonardo Chirino y Gual y España. Un movimiento de mantuanos se hubiere quedado en una negociación económica exclusiva con la realeza, en un reparto de impuestos similar al de las colonias del norte.

Como indica Losada (1953), Roscio no figuró en la denominada “Conspiración de los Mantuanos”, en la que sí estuvieron algunos como el Marqués del Toro, José Félix Ribas, Juan Nepomuceno Ribas, Mariano Montilla, Nicolás Anzola, José de Tovar, los Tovar Ponte, Pedro Palacios y  Antonio Fernández de León, la mayoría de ellos presentes el 19 de abril de 1810, en el cual hubo componentes de todas las clases sociales, Roscio por los mestizos, o un sargento descrito en la crónica como “mulato”, por los descendientes de africanos y sectores como la iglesia católica en las personas de los curas José Cortes de Madariaga y Juan Antonio Rojas. 

Claro está, por la condición de abogado bien informado de los asuntos de España, Roscio conocía las informaciones del reino, y la conjura de 1808 de cuyos principales actores era amigo y bien conocido por las causas jurídicas sostenidas por el guariqueño las cuales eran del conocimiento general en la pequeña Caracas. A Roscio además se le reputaba como el mejor abogado y profesor del momento, con una biblioteca personal que incluía libros no accesibles públicamente y de mucho interés para los “conspiradores”.

El historiador Pedro Grases (1952), en su obra Un hombre del 19 de abril, Juan Germán Roscio, primera biografía que se conoce del guariqueño, dibuja el papel de éste en aquellos hechos. Grases, apunta algo importante, cual es que los hacedores de aquellos hechos tuvieron que pasar antes por profundos estudios y meditación. Vale decir, no fue una ocurrencia, ni nada de lo que aconteció aquel Jueves Santos fue fruto del azar.

Para el 19 de abril de 1810, el ánimo de transformación americana, aquella sociedad que no requería de andadera, al decir de Bello, tuvo en sus hombres, la necesaria minoría dirigente que supo encontrar el camino que conduce a la gloria. No hay, hasta donde se alcanza otro país hispanoamericano que pueda ostentar en este momento un grupo de igual magnitud. Por eso Caracas fue el punto de arranque y el centro de acción, que sirvió de modelo y ejemplo al resto de Hispanoamérica. Y entre sus hombres, Juan Germán Roscio.

 El relato de Benito Losada (1953) encuentra a Roscio en la noche del 18 de abril y en la madrugada del 19 de abril junto a Martín Tovar Ponte, Nicolás Anzola, Madariaga, Ribas, Sosa entre otros, lo cual confirma la relación de Roscio con los actores de 1808 y su insistencia, tanto en sus intervenciones del Congreso de 1811 como en sus escritos, de que la Independencia debió declararse en 1808.

Juan Germán Roscio Nieves irrumpe en el Cabildo de Caracas la mañana del Jueves Santo de 19 de abril de 1810, como diputado del pueblo. Dicha nominación no fue improvisada, ni tampoco una autoproclamación del llanero.

 La planificación detallada del evento es prueba de que Roscio, De Rivas y Sosa fueron los comisionados por el grupo de conspiradores para que asumiera dicho papel. Los cuatro debieron ganarse con anterioridad la voluntad de la mayoría de los que irían al cabildo abierto del 19 de abril. Tuvieron que haber sido individuos muy populares entre la población y dentro de los “conspiradores”. De no ser así, ni los cabildantes dentro del inmueble, ni la seguridad de Emparan ni los principales líderes entre la gente que estaba en la Plaza Mayor les hubiese permitido la entrada.

La figura de diputado del pueblo fue esencial para la constitución de las juntas supremas que se estaban constituyendo en América. Ante estos diputados (usualmente dos) juraban las nuevas autoridades en las que se deposita la soberanía popular. Estos diputados validan en nombre del pueblo los hechos.

Por tanto, dado el carácter plebiscitario de aquellos acontecimientos, tanto Ribas como Roscio y los demás diputados del 19 de abril fueron elegidos a mano alzada por el pueblo para representarlos en aquel cabildo extraordinario.

Roscio por su popularidad, antecedentes en la defensa de los derechos civiles y la igualdad étnica; Madariaga, sacerdote parroquial cuyas alocuciones liberales eran bien conocidas, y muy respetado por el cabildo y las recién nombradas autoridades españolas. Luego se sumaría, electo por el gremio de los pardos, el preclaro revolucionario José Félix Ribas, pariente de los Bolívar.

El pueblo reconocido en 1810 estaba constituido por los “hombres libres”, por lo que aún no entraban los “infelices esclavos”. En la proclama de Francisco de Miranda, Coro de 2 de agosto de 1806, el Precursor amplía la concepción de pueblo:

Que los buenos e inocentes indios, así como los bizarros pardos, y morenos libres crean firmemente que somos conciudadanos.

El asunto de la abolición de la esclavitud va ser considerado por la República por primera vez en 1812 cuando el General Supremo, Francisco de Miranda, promete la libertad a cambio de servicios militares. Ahora bien, sería Simón Bolívar quien efectivamente la decretará en 1817 tanto para los esclavizados como para sus descendientes.

Sobre el papel los dos diputados del pueblo en las Juntas Supremas, sus funciones se deducen del análisis de actas o pronunciamiento sobre los sucesos españoles. Por ejemplo, en la de Quito de 1809 se establece:

Nos, los infrascritos diputados del pueblo, atendidas las presentes críticas circunstancias de la nación, declaramos solemnemente haber cesado en sus funciones a los magistrados actuales de esta capital.

Estos diputados, al ser representantes del pueblo cuya voluntad era ejercer el derecho de designar sus gobernantes, estaban comisionados para llevar ante el órgano directivo vigente la decisión tomada. 

En el Acta de la Junta de Nueva Granada del 20 de julio de 1810, los diputados tienen un papel determinante en las decisiones de revocatoria de las autoridades españolas y en la designación de las nuevas autoridades:

En virtud de haberse juntado el pueblo en la plaza pública y proclamado por su diputado el señor regidor don José Acevedo y Gómez “respondió el pueblo con las señales de la mayor complacencia, aprobando cuanto expuso su diputado.

(…) Con este motivo se levantaron sucesivamente de sus asientos varios de los vocales nombrados por el pueblo, y con sólidos y elocuentes discursos demostraron ser un delito de lesa majestad y alta traición, el sujetar o pretender sujetar la soberana voluntad del pueblo, tan expresamente declarada en este día.

(…) En manos del señor regidor, primer diputado del pueblo don José Acevedo y Gómez: Juramos por el Dios que existe en los cielos y cuya imagen está presente y cuyas sagradas y adorables máximas contiene este libro, cumplir religiosamente la constitución y voluntad del pueblo expresada en esta acta.

 Y entonces, aumentándose la congregación popular y sus clamores por lo que más le importaba, nombró para que representasen sus derechos, en calidad de diputados, a los señores doctores don José Cortés de Madariaga, canónigo de merced de la mencionada iglesia; doctor Francisco José de Rivas, presbítero; don José Félix Sosa y don Juan Germán Roscio

(…) en la cual también se insertan (acta) los demás diputados que posteriormente fueron nombrados por el pueblo (…) En este estado notándose la equivocación padecida en cuanto a los diputados nombrados por el gremio de pardos se advierte ser sólo el expresado don José Félix Ribas.

 Queda con amplitud y sin lugar a equivocaciones, expresado en el acta, el carácter de elección popular de los diputados mencionados a los que se les dio la misión fundamental de destituir a las autoridades y nombrar nuevo gobierno autónomo, en nombre del pueblo. Esos hombres llevaban sobre sus espaldas el peso más importante de aquella mañana: la representación de la soberanía popular.

Las principales deliberaciones se suceden entre Emparan y los diputados del pueblo. “Habló en primer lugar después de su señoría el diputado primero en el orden con que quedan nombrados”, reza el acta redactada por el Diputado Roscio Nieves. Todo esto explica las palabras y acciones hasta gestuales de aquellos hombres. Eran la voz del pueblo en aquel “congreso” por lo que  sus palabras y señas, como las ya célebres del Padre Madariaga, eran seguidas con máxima atención. 

Al final del Acta del 19 de abril, se incluyen vivas a los diputados que representan al Pueblo. Vale decir, vivas a Madariaga, De Rivas. Sosa, Ribas y Roscio por la misión cumplida. Felicitaciones que les otorgaban sus compañeros por la correcta tarea en aquel glorioso momento para la Patria.

Todo parecía bien aquella mañana hasta que los miembros de la Real Audiencia, una de las instituciones supremas de la tiranía española en la Capitanía General, se negaron a presentarse en el lugar de la vital reunión a la que habían sido convocados.

Los de la Real Audiencia intentan hacer que los soldados, ya impuestos del paso dado, retrocedan y disuelva la augusta asamblea. Uno de los presentes le informa al diputado Roscio. Éste, a pasos firmes y agigantados, se dirige al lugar de reunión de los realistas rebeldes. Entra, impone su recia presencia y con tono decidido les advierte que no tolerarán su conducta en contra de la decisión soberana del pueblo. Sin mediar palabras, les promete que serán tratados con respeto a su condición humana pero con la firmeza necesaria si intentaban algo en contra de la voluntad popular. 

Aquellos hombres, acorralados por la evidencia y la actitud decidida del diputado del pueblo, se doblegan y siguen dóciles al recio diputado cabildo, donde se les despoja definitivamente de toda autoridad.

En las deliberaciones para elaborar el acta, Roscio vuelve sobre principios del derecho natural, del mérito y la virtud. Las coincidencias en la obra escrita, antes y después, de Roscio con el acta, son las que prueban su papel protagónico en la redacción de la misma. En el libro El triunfo de la Libertad sobre el Despotismo, en el Patriotismo de Nirgua y en el Manifiesto que hace al Mundo la Confederación de Venezuela, se distinguen conceptos referidos a la soberanía popular que se incorporan en breves líneas en el Acta del 19 de abril.

Mucho se ha especulado sobre la cualidad étnica del 19 de abril de 1810, a la que se ha insistido en calificar de mantuana y oligarca,  procurando restar méritos a la Revolución que originó la República. Un párrafo de unas notas elaborados por los delegados enviados a Gran Bretaña, cuyo jefe era el recién designado coronel Simón Bolívar, de fecha 5 de agosto de 1810, despeja esta duda: 

La Revolución de Sur América se compone de Españoles nativos, a quienes ha sido siempre la política de la Madre Patria confiar todo el poder civil y militar; de los criollos, de los negros, que representan una muy pequeña proporción con los blancos y de los indios aborígenes; hay una quinta clase, que son los llamados cuarterones producto de un mulato y de un blanco estos están representados en la nueva Convención de Gobierno.

La Revolución que estalló en la ciudad de Caracas el 19 de abril de 1810, fue una insurrección de las cuatros últimas contra la primera casta y por esta causa asume una importancia que de otro modo no tendría como revolución popular que generó la independencia del país.

La decisión había sido tomada, su perfeccionamiento estaba en marcha. Seguía ahora la conformación de la Junta Suprema de Caracas. 

Un amplio número de ciudadanos (23) va a componer este cuerpo:

José de las Llamozas
Martín Tovar Ponte
Feliciano Palacios
Nicolás de Castro
Juan Pablo Ayala;
José Cortés de Madariaga
José Hilario Mora
Isidoro Antonio López Méndez
Francisco José Ribas
Rafael González
Valentín de Ribas
José Félix Sosa
Juan Germán Roscio N
Juan de Ascanio
Pablo Nicolás González;
Francisco Javier de Ustáriz
Silvestre Tovar Liendo
Nicolás Anzola
José Félix Ribas
Fernando Key Muñoz
Lino de Clemente
José María Blanco
Dionisio Palacios

La Junta nombra como secretarios a José Tomás Santana y Casiano Bezares, presidentes a José de las Llamozas y Martín Tovar Ponte. Se designa a Juan Germán Roscio Nieves para la secretaría de Relaciones Exteriores, Nicolás Anzola en Gracia y Justicia, Hacienda a Fernando Key Muñoz y para Guerra y Marina Lino de Clemente. 

Una generación brillante que alumbró el camino hacia la Independencia, gran parte de ellos olvidados en el Bicentenario de su gloriosa gesta.

Por Reinaldo Bolívar

Fuente: Tomado del libro de Reinaldo Bolívar (2013): Los Olvidados del Bicentenario, Juicio Final al Mestizo Juan Germán Roscio Nieves