X aniversario del Centro de Saberes, una década de lucha por los pueblos del Sur

El 24 de enero de 2011, surgió en Caracas esta institución convertida rápidamente en una referencia viva en investigación, formación y militancia política por la africanidad en el mundo o la africanidad global. Desde la II Cumbre América del Sur-África que presidió Hugo Chávez en Margarita se perfilaba como una inédita experiencia en ambos continentes, y aún lo sigue siendo por la integralidad de sus obejtivos, acciones y perspectivas. 

Desde entonces se han sucedido planes de acción, con múltiples actividades tales como congresos, diplomados, jornadas, seminarios, cátedras de extensión, visitas guiadas, trabajo de campo en comunidades afrovenezolanas, celebraciones tradicionales; encuentros con personalidades y visitantes africanos.

Diplomados ya clásicos en Saberes Africanos, Caribe Insular, Luchas Antimperialistas, Religiones Monoteístas y Politeístas; la Cátedra Banco del ALBA se han sucedido en sus aulas físicas y virtuales llegando a cientos de personas comprometidas con las causas del Sur Global.

Los espacios del Centro de Saberes han sido lugar para un sinfín de iniciativas de diversos grupos, movimientos sociales e instituciones que han dejado sus huellas y se han inspirado en la mística institucional que en ellos se respira.

Cientos de personas han fortalecido allí su formación, bien en las actividades curriculares, de extensión, o bien como parte del personal administrativo, docente de investigación para trasladar su crecimiento hacia otras organizaciones o espacios dentro y fuera del país.

Las más amplias colecciones de arte africano, así como arte caribeño forman ya parte de un Patrimonio Cultural al cual tienen acceso estudiantes, estudiosos y pueblo en general que acude al “Centro de Saberes”, nombre familiar con el cual se conocen las entidades que conforman la institución.

La proyección internacional del Centro de Saberes, causa gran impresión. Hermanamientos con universidades y fundaciones de Guinea Bissau, Angola, RD Congo, Sudáfrica, Mozambique, Kenia, Sudán, Martinica, Cuba y Haití, así como con unas quince universidades de Venezuela a través de la Cátedra Libre África, lo cual augura un gran éxito a los próximos estudios de cuarto nivel de este instituto que ha sido autorizado por el Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria de acuerdo a la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela de fecha 09 de diciembre de 2020; en pocas palabras el Centro de Saberes es ya una Universidad de Postgrados.

Parte de su identidad es una dinámica página web,  administrada por la Agencia Internacional del Sur, AiSUR, que recibe cientos de consultas por su atractivo y por la cada vez mayor base de datos temática, destacándose como una de las más consultadas en su tipo, lo cual le ha valido el Premio Nacional de Periodismo Aníbal Nazoa 2020, que otorga el Movimiento Nacional de Periodismo Necesario de Venezuela.

Una década de logros y realizaciones donde Reinaldo Bolívar y los equipos directivos, académicos y administrativos de la institución, así como la Red de Amistad y Solidaridad mantienen un  bien ganado espacio en el pensamiento creativo, de producción de ideas, pensamientos e iniciativas de Venezuela.

Fuente: AiSur

La música de marimba colombiana fue incluida en listado del Patrimonio Oral e Inmaterial

La música de marimba, los cantos tradicionales del Pacífico Sur de Colombia y el Sistema

Foto: Folklórica Stereo

Normativo de la Cultura Wayuu, fueron incluidas dentro del listado del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco.

La decisión fue tomada por el comité intergubernamental de la organización, que analizó 47 candidaturas para ser incorporadas a la lista. De acuerdo con la información divulgada por la Unesco, las músicas de marimba y los cantos tradicionales del Pacífico Sur de Colombia forman parte del patrimonio cultural de los grupos afrocolombianos de los departamentos del Valle del Cauca, Cauca y Nariño.

“Este arte musical combina las canciones de mujeres (“cantadoras”) y hombres (“chureadores”) con el sonido de instrumentos acústicos fabricados artesanalmente con materiales locales, como madera de palma, cuero, bambú y semillas. Las interpretaciones musicales tienen lugar con motivo de la celebración de cuatro ritos: el arrullo, el currulao, el chigualo y el alabao.

El otro patrimonio es el Sistema Normativo de los Wayuu, que comprende un conjunto de principios, procedimientos y ritos que rigen la conducta social y espiritual de la comunidad.

Con información de La verdad.com