Venezuela y África profundizan lazos de amistad a través de cátedra libre

Venezuela y el continente africano profundizan sus lazos de amistad y hermandad a

Foto: Janite Fuentes

 través de la Cátedra Libre África, en la cual estudiantes de 15 universidades del país tienen acceso a las costumbres, tradiciones y a la rica variedad cultural del continente negro.

Así lo dio a conocer el viceministro de Relaciones Exteriores para África, Reinaldo Bolívar, durante el I Encuentro de la Cátedra Libre África, que se realizó en la sede de la Universidad Rómulo Gallegos de San Juan de los Morros, estado Guárico.

Explicó que gracias a estos espacios académicos se propicia la discusión e intercambio de ideas acerca de la afrodescendencia, la negritud, la historia

africana y la lucha contra la discriminación.

“Hoy nos reunimos en el estado Guárico para revisar la experiencia de cada universidad en torno al funcionamiento de la cátedra con sus estudiantes y con la comunidad, porque más que una asignatura, la cátedra libre busca ir a la calle para que la ciudadanía tenga acceso a la información sobre África”, dijo.

Señaló que esta es una actividad que coloca a Venezuela como el único país de América con una cátedra referida a la madre África.

A esta actividad se han sumado voluntades y esfuerzos del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, el Parlamento Latinoamericano, universidades, alcaldías,  y misiones diplomáticas.

“Entre los objetivos de esta cátedra se encuentran difundir la historia afrovenezolana y afroamericana, promover el estudio y conocimiento integral de África y su papel en el contexto mundial y fortalecer desde el conocimiento los vínculos socio culturales con África y la diáspora africana”, destacó.

Por su parte, el ministro del poder popular para la Educación Superior, Edgardo Ramírez, refirió que la meta es que la cátedra libre llegue a todas las universidades del país para promover lo que ha sido la africanidad en Venezuela.

Anunció que, además de esto, se desarrollan proyectos de investigación y extensión para dar a conocer cada vez más a la llamada madre África y avanzar hacia la profundización de los lazos de amistad.

Fuente: AVN

Los palenqueros recuerdan las tradiciones africanas en su Festival de Tambores

Al ritmo de un tambor centenares de palenqueros mueven sus caderas en el XXV Festival de Tambores que se celebra en San Basilio de Palenque, en el norte de Colombia, evocando las tradiciones de sus ancestros africanos traídos a América como esclavos.

El Festival de Tambores de Palenque se creó para rescatar y preservar la cultura y las tradiciones de estos afrodescendientes que desde el siglo XVI se asentaron en este pequeño poblado ubicado en los Montes de María, a unos cincuenta kilómetros de la ciudad de Cartagena.

A esa zona huyeron para librarse de la esclavitud a la que eran sometidos.

Allí se mantuvieron aislados del mundo exterior hasta ya entrado el siglo XX, lo que les permitió conservar casi intactos sus rituales y su lengua palenquera, que es un criollo de base léxica española que mantiene características morfosintácticas del bantú africano.

“El tambor es una herramienta de comunicación, sus ritmos nos permiten remontarnos a nuestros ancestros y a nuestro pasado, el tambor le permite a uno escuchar el clamor de aquellos que fueron traídos de África en situación de esclavizados”, dijo a Efe la líder política de San Basilio de Palenque, Kairen Gutiérrez.

Cuando un palenquero escucha un tambor ese sonido invade todo su cuerpo y “su ser genera ritmos muchas veces desconocidos”, aseguró Gutiérrez.

El médico tradicional y promotor cultural de Palenque, Manuel Pérez, indicó a Efe que el tambor es un medio de comunicación que sirvió para la defensa y la protección de la población.

Cuando eran “fugitivos de la opresión del europeo se colocaban hombres alrededor de Palenque en los sitios altos de las montañas para avisar con sus tambores sobre la presencia del Capuchichi Manga (forastero blanco en español)”, relató.

Sin embargo, ahora el tambor representa la alegría, el ritual y está presente en todos los momentos de la vida de los palenqueros y “nos habla -subrayó Pérez- en las fiestas, en los anuncios y en los ritos de la muerte”.

El lumbalú es una danza fúnebre en la que a ritmo de tambores, hombres y mujeres con profundo dolor honran y lloran a sus muertos.

Se trata del “camino para desplazarnos de este mundo” al otro, donde “todos somos iguales”, explicó Pérez.

El espacio cultural de San Basilio de Palenque, donde la riqueza contrasta con la extrema pobreza de sus 2.500 habitantes que carecen de los servicios básicos, fue declaro por la UNESCO como obra maestra del Patrimonio de la Humanidad en 2005.

Junto con el tambor, la lengua palenquera representa el factor más importante de cohesión para esta población que la mantiene viva y se niega a perderla, pues en ella encuentran y se fortalece su identidad como primer pueblo afrodescendiente libre de América.

Gutiérrez aseguró que fue la lengua palenquera la que les permitió comunicarse cuando se les negó el derecho a hablar y a relacionarse y por ello “hoy -dijo- nos hace diferentes y nos recuerda a nuestros ancestros africanos y los legados lingüísticos que estos nos dejaron”.

“Significa recrear las tradiciones y la identidad cultural de San Basilio de Palenque, encontrarse con uno mismo, ya que cuando hablamos en español nos sentimos hablando como los otros y no como nosotros”, puntualizó Gutiérrez.

Pérez recuerda además que San Basilio fue la comunidad que más se resistió a cambiar culturalmente, se mantuva hermética, lo que posibilitó que se preservara la tradición y la herencia africana reflejada en la lengua.

“Hablar en lengua palenquera nos permite ser más felices. No es lo mismo enamorar a una muchacha en nuestra lengua que hacerlo en español, en lengua palenquera jamás te rechazan”, añadió.

El promotor cultural de Palenque no dudó en señalar que nunca debieron haber aprendido el español y así cuando la gente visitase ahora a esa humilde comunidad necesitaría de “intérpretes para comunicarse”.

Fuentes: Yahoo Noticias/EFE