La esclavitud africana y su legado en el Caribe

El comercio de esclavos o trata atlántica se prolongó desde el siglo XVI hasta mediados del XIX: un negocio boyante que, mediante la captura de más de doce millones de personas en África y su venta en territorios caribeños como mano de obra para cultivos, construyó fortunas e imperios.

La existencia de tierras aptas y baldías en el Caribe favoreció el asentamiento y cultivo con productos tropicales que pronto alcanzaron una gran demanda en Europa (azúcar, café o algodón). El empleo del trabajo coactivo fue el otro factor que aseguró que la empresa fuera rentable al ser una mano de obra barata, de aprovisionamiento regular, fácil reposición y captura.

Un negocio seguro y regulado

La riqueza generada por el trabajo esclavo contribuyó al auge económico de Europa y animó a muchos países a participar. Desde la segunda mitad del siglo XVIII los ingleses controlaron el comercio de esclavos.

Según la bandera de la embarcación, el número de esclavos transportados y vendidos por parte de cada país se repartió así:

  • Portugal, 5 848 266;
  • Gran Bretaña, 3 259 441;
  • Francia, 1 381 404;
  • España, 1. 061 524;
  • Holanda, 554 336;
  • Trece Colonias y Norteamérica (a partir de 1783) 305 326;
  • Dinamarca: 111 040.

La trata fue una empresa internacional realizada tanto legal como ilegalmente. Fue ejercida en un principio por mercaderes, compañías mercantiles y desde 1789, tras la liberalización de este comercio, por particulares. Gran Bretaña la prohibió en 1807 aunque el tráfico se mantuvo hasta la década de 1860.

Fue un negocio seguro por la demanda creciente de esclavos en América y la diferencia abismal entre el precio de compra y el de venta. Muchos sectores de la sociedad se beneficiaron en distintas proporciones: comerciantes, capitanes de barco, marineros, hacendados, personas de medianos recursos, las Coronas y la Hacienda Real.

Un viaje mortal de dos meses

La costa occidental de África, especialmente la zona del Calabar, fue de donde se extrajeron un mayor número de esclavos, y en el siglo XIX las regiones del Índico africano. Los capturados eran conducidos a las factorías (instalaciones fortificadas edificadas en la costa) donde esperaban en los barracones su venta, y eran carimbados (marcados) con un hierro candente. A partir de mediados del siglo XVI, el viaje era directo de África a los puertos americanos. Los navíos eran buques mercantes con una capacidad para entre 200 y 800 personas, y una alta tasa de mortalidad (20% – 15%). La duración de las travesías oscilaba entre 30 y 70 días.

Distintos códigos y reglamentos integraron un cuerpo legislativo que sistematizaba la venta y vida cotidiana del esclavo: Código de Barbados, de 1661, que sirvió de modelo en las colonias británicas de las Antillas; el código de Santo Domingo, de 1768; Luisiana, de 1769, y Santo Domingo, de 1784, para las colonias españolas, y el Code noir, de 1685, vigente hasta 1789 en las Antillas francesas.

Rebeliones y derechos

El esclavo no fue un sujeto pasivo. No dejó de esforzarse por mantener sus tradiciones y conquistar espacios de libertad. Desde el siglo XVI se produjeron rebeliones.

La primera fue en La Española (isla de Santo Domingo) en 1521. Algunas se quedaron en revueltas, otras consiguieron marcar un nuevo ritmo en la historia mundial: por ejemplo, la Revolución de Saint-Domingue de 1791, que finalizó con la creación de Haití, en 1804, por exesclavos.

Otra forma de resistencia fue el uso de la ley. A través del síndico de esclavos, reclamaron derechos y en algunas ocasiones la libertad. La abolición fue un proceso lento y desigual iniciado en 1838 y finalizado en 1888.

Un legado actual

Junto a los esclavizados viajaron tradiciones, alimentos y plantas que en tierras americanas se mezclaron con las culturas indígenas y europeas. Este mestizaje continuo originó nuevas culturas.

En América pervive el uso de plantas para curar algunas enfermedades y de alimentos: quimbombó, ñame, ackee, fufú o fricanga.

En la música, son muchos los ritmos resultantes: el son, la rumba, bomba, plena, biguine, merengue, cumbia, reggae, bullerengue…

La Regla de Ifá, Shango Cult, Palo Monte, Candomble, Vudú, son ejemplos del sincretismo religioso.

Las diferencias físicas superficiales, como el color de la piel, que no genéticas, contribuyeron a fortalecer las ideas sobre las diferencias entre las poblaciones que justificaron la esclavitud, la exclusión y el racismo.

Fuente: https://theconversation.com/

Esclavos, rebeldes y cimarrones

Con la intención de seguir enriqueciendo los aportes documentales que Afroamiga ofrece cotidianamente en este espacio digital, publicamos el texto Esclavos rebeldes y cimarrones , el cual como bien indica en su presentación contiene una serie de trabajos de distintos investigadores europeos y latinoamericanos sobre el tema de la rebeldía esclava. Uno de los conflictos más importantes a los que se tuvieron que enfrentar tanto las autoridades como los propietarios fue al hecho de la rebeldía. Ésta tomó las más diversas formas en función del tiempo y los espacios de América. Las resistencias variaron y se plasmaron en rebeliones y sublevaciones que poco a poco fueron minando el orden colonial y al propio sistema esclavista. Creemos que uno de los elementos que más minaron el sistema esclavista y que llevaron a la abolición definitiva de la esclavitud fue la resistencia que presentaron los esclavos frente a la esclavitud.

Es imposible entender el mundo colonial sin tener en cuenta las relaciones esclavistas que se dieron desde el origen de las colonias, si bien es cierto, que el fenómeno de la esclavitud no fue ni estático ni homogéneo. Desde los esclavos de servicio que acompañaron a los conquistadores, frailes y funcionarios reales, muchos de ellos ladinos, a los que fueron llevados tras la abolición de la trata negrera para producir azúcar en Cuba, las condiciones y situaciones fueron divergentes. Sin embargo, en todos los casos el elemento común, la condición por la que pasaron los esclavos fue la misma, la ausencia de libertad.

Consta de 10 capítulos:

• Capítulo 1. América esclavista

• Capítulo 2. Rebeliones esclavas

• Capítulo 3. Negros cimarrones

• Capítulo 4. Cimarrones en la Nueva España

• Capítulo 5. Palenques: huellas de africanía

• Capítulo 6. Los Caribes de Yurumein: indios y cimarrones

• Capítulo. La casa y la comunidad

• Capítulo 8. Cosmogonía e identidad

• Capítulo 9. Guerra colonial e identidad

• Capítulo 10. La diáspora o la nueva historia

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El 23 de agosto se conmemora Día internacional del recuerdo de la trata de esclavos y de su abolición

Imagen: Google

En 1997 la Conferencia General de la UNESCO adoptó una resolución que proclamaba el 23 de agosto como día internacional para recordar la trata de esclavos.

El comercio trasatlántico de esclavos duró más de 400 años, desde finales de los años 1400 hasta su abolición, en torno a 1800.

Se escogió esta fecha porque en la noche del 22 al 23 de agosto de 1791, se produjo en Santo Domingo (actualmente Haití y la República Dominicana) el comienzo de una sublevación de africanos esclavizados en Bois Caiman, la cual sería de decisiva importancia para la abolición del comercio trasatlántico de eslavos.

El objetivo de conmemorar este día es inscribir la tragedia del comercio de esclavos en la memoria de todos los pueblos. De conformidad con los objetivos del proyecto intercultural «La Ruta del Esclavo», ha de representar la ocasión para efectuar un examen colectivo de las causas históricas, los métodos y las consecuencias de esa tragedia.

Las primeras conmemoraciones del Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición tuvieron lugar en varios países, en particular el 23 de agosto de 1998 en Haití y el 23 de agosto de 1999 en Gorée, Senegal, en donde se organizaron actos culturales y debates sobre la trata negrera.

En 2001, el Museo del Tejido de Mulhouse (Francia) se asoció a la conmemoración y organizó un taller presentando tejidos llamados «Indianas de Trata» utilizados como moneda de cambio para la compra de esclavos en los siglos XVII y XVIII.

Con información de la Asociación Cultural y Social Uruguay Negro